"Be Water, my Friend"
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, 13/11/09 at 01:46:41 (1844 Visitas)
“Vacía tu mente. Libérate de las formas, como el agua.
Pon agua en la botella y será botella, pon agua en la tetera y será tetera.
El agua puede fluir o puede golpear.
Sé agua mi amigo.”
El agua es uno de los elementos mas complejos y al mismo tiempo con más posibilidades para ser fotografiado, tanto por su morfología y composición, que la convierte en un elemento de total plasticidad, como por la diversidad de entornos y situaciones en las que llega a ser un elemento vital de la escena, dándonos un sinfín de oportunidades a la hora de fotografiar entornos con el agua como uno de los elementos principales, o directamente como protagonista.
En cada una de las situaciones, la dificultad y la técnica serán distintas. No es lo mismo hacer fotos a una cascada, que a un campeonato de surf, que en el interior de un acuario, por poner varios ejemplos. Ante todo, y como siempre, uno debe de tener bien claro qué es lo quiere fotografiar, y los elementos necesarios para llevar a cabo de manera satisfactoria las fotos.
En el caso de fotos de deportes acuáticos nos encontramos frente a unas condiciones que son determinantes a la hora de poder hacer buenas fotos. La distancia a la que se desarrolla la acción suele ser importante, con lo que en ese caso nos será necesario un buen teleobjetivo, ya sea fijo o no (incluso muchas veces un 200mm se nos quedará corto).
Otro factor determinante es conocido ya por todos, y no es otro que el agua moja! y si es salada, además corroe. Es por ello que si queremos realizar fotos inmersos en ella, o más aun, fotos submarinas, deberemos usar una carcasa estanca diseñada específicamente para proteger la cámara de cualquier contacto con el agua. Eso sí, las fotos que podremos realizar con la cámara+carcasa en medio de la acción pueden llegar a ser espectaculares.
Por otro lado nos podemos encontrar también con el reto de hacer fotos en dónde el agua ya no sólo forma parte del entorno, sino que pasa a ser el elemento principal. Fotos de cascadas en que se consigue esa manta sedosa que resbala por superficies rocosas son un ejemplo de ello. Para conseguir esto en fotos de agua en movimiento deberemos controlar básicamente el tiempo de exposición; una exposición prolongada nos producirá esa imagen de agua que a veces parecerá mas humo que agua.
Para ello existen también técnicas; el uso de trípode (para conseguir esa larga exposición sin trepidación alguna) combinado con el uso de filtros degradados de densidad neutra (ND) para reducir la entrada de luz y así aumentar el tiempo de exposición, bajar la ISO, cerrar diafragma, …..
También podemos hacer fotos, esta vez ya en estudio, de gotas de agua. Se pueden conseguir fotos realmente espectaculares captando el momento en que una gota impacta contra una superficie sólida, o su impacto en una masa de agua.
En este caso se puede jugar con luces, con fondos, con agua transparente, teñida, etc. Eso sí, requiere de una cierta infraestructura, de paciencia y de aprendizaje.
Realmente es posible hacer fotos de agua en casi cualquier situación y lugar. Tan sólo tenemos que darle al líquido elemento el protagonismo necesario para que pase a ser el principal motivo de la foto; una escena urbana cambia radicalmente si se trata, por ejemplo, de una tarde lluviosa. La lluvia pasa a ser un protagonista más de la foto.
No podemos dejar de lado otra de las características del agua, que es la de reflejar dependiendo de varios factores. El reflejo de un edificio en un charco, el reflejo de un pueblo, de un bosque en un lago, etc. El agua pasa entonces a convertirse en un plano de simetría perfecto.
Podríamos hablar también de los diferentes estados y texturas que puede tener el agua: nieve, hielo, vapor... pero no acabaríamos nunca. Esto es sólo una pequeña muestra de las enormes posibilidades que nos da esa sustancia conocida como H2O.















