La Fotografía Ha Muerto ¡viva La Fotografía!
by
, 10/06/08 at 13:11:18 (410 Visitas)
Voy a estrenar mi blog, dejando aquí una opinión que para mí fué en su día mi "conversión digital". De eso hace ya unos cuatro o cinco añitos, pero aquí la tenéis.
¡La Fotografía a muerto!. ¡Viva la Fotografía! Expresión simultánea del dolor que producía la muerte del monarca reinante y la tranquilizadora alegría de su inmediata sucesión por el heredero, que hemos oído anunciar a voz en grito en las películas más o menos antiguas, a los defensores de las monarquías.
Ahora, creo que ya es el momento de dar salida al grito con el que encabezo éste escrito. Expresión que aúna con emoción, el cariñoso apego por la fotografía que se va, que termina, y la ilusión esperanzada por la fotografía que comienza.
Por supuesto que hablo de eso que se llama el paso de la llamada fotografía química o analógica a eso otro que le dicen fotografía digital, y hasta digitografía, como la llama mi amigo Alcocer.
Pensaran algunos de quienes hayan comenzado a leerme, que no es para tanto. Que aquí el rey, o si se quiere la reina fotográfica por aquello de las concordancias, no se muere, no desaparece. Pensaran que hay un procedimiento nuevo de captación de imágenes, que ni siquiera es tan perfecto como el que conocemos, y que a lo sumo la nueva y joven princesa convivirá muchos años con la reina.
¡Ay!,-como se dice en los cuentos-, que equivocados están.
Creo que en fotografía lo he probado todo, o casi todo. Me he divertido con todo lo que he usado y probado. Y con el paso de los años, las posibilidades adquisitivas cuando las he tenido, y la mantenida generosidad de mi hermano mayor, me han hecho conocer y practicar casi todo lo que la fotografía comprende. Así como poseer un amplio equipo, aproximándome al coleccionismo, incluido el de los antiguos tratados, revistas y catálogos de finales del siglo XIX y principios del XX. Decir estas cosas le hace a uno sentirse algo antiguo.
Por cierto que hace unos dos años, mi hermano mayor que sigue siendo generoso, me regaló una preciosa cámara de formato 10x15 con un magnífico Tessar, que limpié y restauré con amor, deleitándome en la bella imagen que invertida, el cristal esmerilado devolvía del entorno de mi terraza. Claro que acabada la limpieza y restauración pensé en probarla, quizás con negativo de papel porque encontrar placas ahora...
Y mira que gusta, pero... pereza, comodidad, ocupar el tiempo escaneando y "revelando" y manipulando las tomas hechas con la Nikon o con la Hassel... Y la verdad es que ya tengo unas pocas de esas de colección que aunque sean de paso universal o de 120 tampoco he probado. Es que no hay tiempo para todo lo que a uno le gusta.
Claro, antes para el trabajo, (no vivo de la fotografía, pero si la uso en mi trabajo), cuando tenía que tomar algunas fotos, de camino experimentaba con alguna cámara objetivo, etc. Desde que allá por el 97 o 98 compré la Mavica (640x480 pixel), la verdad es que a pesar de su limitada calidad, como las fotos no las copio a tamaño mayor de 10x13, me es más cómodo usarla que coger la Nikon. Y eso que, para no arriesgar "las buenas", me compré la FM10 para esas aplicaciones de trabajo.
Pero es que es muy cómodo y rápido. Haces tus fotos, pocas o muchas da igual, pues no tienes que esperar que se acabe la película. Llegas al despacho las abres, seleccionas, -haces mas tomas de las precisas puesto que así te aseguras las más interesante sin que cuesten el dinero-, ajustas e imprimes. Lo de incluirlas en los escritos solo vale si son pocas fotos. Con muchas se hace el archivo muy pesado.
Claro hasta ahora, eso vale para documentar mi trabajo donde no hace falta mas calidad, pero para la foto familiar o cuando uno se siente artista, la Mavica no sirve. Para la familia la Mju-II Olimpus, (que sucedió a las XA), y para hacer Fotografías para eso está la Nikon, Hassel, Leica... y aún recuerdo lo bien que daba la Bessamatic cuando la probé.
La verdad es que las fotos del trabajo con la Mavica... Si tuviera un poquito más de resolución. Y lo cómodo que sería hacer las fotos familiares y hasta las otras sin tener que esperar el revelado, escanear... . Mi amigo Miguel el fotógrafo, se compró la 5.000, y está muy contento. Hasta algo en las bodas hace con ella. Pero es tan pequeñita, que casi no se puede coger. El sistema de visores no me acaba de convencer. También el sistema de batería. Sí, lo de la empuñadura para pilas recargables vale, pero con lo bien que funciona la batería de la Mavica. ¿Y como ésta pero en bueno...?.
Mira por donde antes de Navidades, la economía me cuadra (¡milagro!), y la ocasión se conjuga con varios comentarios en revistas bastante favorables a la Sony DSC-717. Total, me lío la manta a la cabeza y la compro. A la vista de los primeros resultados, quedo encantado. Y tan ligera. Y venga fotos y fotos con toda alegría, que no cuestan un duro... Más de 600 fotos en todas las Navidades.
Claro, -dirán los puristas-, todo eso está muy bien, pero ¿y la calidad qué?. Porque donde esté el 35 mm y una buena óptica... Y mira por donde, aquí es donde están las mayores sorpresas.
Ya he dicho al principio, que mi mayor diversión no ha sido hacer fotos, (aunque haya hecho muchas), sino hacer pruebas. Lo primero que contrasté fué la calidad de la 717 con la 5000 de mi amigo Miguel. Reconozco que también es una buena cámara y los resultados obtenidos en la comparativa están bastante equiparados,... aunque decididamente prefiera la mía con la única envidia del 28 mm de su posición angular. Pero mira por donde me queda una fotografía del carrete de la Mju-II, que disparo por curiosidad junto a un encuadre de la comparativa digital. Cuándo llega la foto revelada, -y solo al ver la foto impresa algo se echa de menos-, escaneo y ¡oh sorpresa!, como es ésto posible. Pruebo a escanear el negativo por si el laboratorio ha metido la pata en los enfoques... Pero, al contrario mi escáner un Scanmaquer 8700, saca menos del negativo que del positivo.
¿Será esto posible?, y solo con cinco millones de pixeles. La curiosidad me pica, y necesito aclararme las ideas. Nueva prueba. Leica M6 y los Leitz. Película Sensia 100 ASA; todo sobre trípode. Con el 28 mm, con el 35 mm, con el 50 y con el 90. Y ahora con la Sony, procurando igualar los encuadres. Con el 28 mm, (conseguido con un adaptador que parece el padre de todos los adaptadores), 38 mm, mas o menos 50 y más o menos 90 mm. Revelado de las diapositivas en laboratorio, escaneado y...
Si, mirando las diapositivas puestas en un iluminador con mi visor-lupa de 30 aumentos, parece que en la diapositiva se llega a ver la misma calidad que en la digital..., quizás más. O por lo menos así lo quiero creer, aunque solo sea por la fe que siempre he tenido en mis Leitz. ¿Pero quien demonios se pone a mirar las diapositivas con una lupa de 30 aumentos?. Y está muy claro que lo que soy capaz de sacar con mi escáner (1200x2400) de una diapositiva Leica, no puede competir en resolución con lo que directamente da mi Sony. Tampoco es que no haga bien los escaneos. Ni que decir tiene que di a mi amigo Miguel una diapositiva para que la escaneara él, y se mantiene el resultado.
Ya para colmo, repetí la prueba. Esta vez con negativo, ópticas Angenieux, Nikon, (incluido el Micro Nikkor), y Tamron. Y escaneo de las fotos en Laboratorios Ros, que por cierto sacan los escaneos mejor que los míos. Ahorro los comentarios porque son repetición de lo ya dicho.
Es cierto que antes ya había obtenido con mi escáner archivos procedentes de diapositivas y negativos, que luego debidamente manipulados he impreso perfectamente a 50 x 70 cm, y lo pienso seguir haciendo... de las diapositivas y negativos que ya tengo hechos. ¿Pero merece la pena cargar con un equipo siempre más pesado que la Sony, -aunque me lleve el adaptador a 28 mm-, para conseguir unas diapositivas que una vez escaneadas se van a quedar por debajo que lo que me da la Sony?. Y para que vamos ha hablar de costes, tiempos de espera, incertidumbres en el resultado, fallos del laboratorio, y un largo etc, etc.
Si algún día puedo, -quizás si puedo vender gran parte de mis preciados tesoros fotográficos a los que ya empiezo a ver como inútiles cacharros-, me pueda comprar un escáner; esos de 4.000 puntos con autoenfoque y no sé cuantas cosas más con los que a lo mejor recupero la confianza en el "antiguo" sistema.
O quizás, aun mejor, a los señores de Nikon les dé la gana, (porque estoy seguro que si quisieran podrían hacerlo), dejan de tomarnos el pelo queriendo convencernos de lo bueno que es un captador pequeñito, (de las pocas cosas que no hago son fotos de futbol), y fabrican una cámara de formato de captación 24x36, y a precio asequible. Así recuperaría la funcionalidad de mi 15 mm, 28 PC ... y hasta el Micro Nikkor para reproducir digitalmente mis diapos y negativos. Ésto es posible que lo hagan, pero me temo que con lo obcecados que andan últimamente los de Nikon, antes lo harán para sus ópticas Nikkor los de Fuji, Sigma, Kodak (si es capaz de competir en precios), ojala fuera Sony con bayoneta Nikon y con sus baterías.
Hasta entonces, mientras que en mi interior sigo gritando aquello de ¡LA FOTOGRAFÍA HA MUERTO¡. ¡VIVA LA FOTOGRAFÍA!, sigo esperando a si alguna vez tengo tiempo y pruebo la 10 x15. De verdad que ganas no me faltan, pero hay tantas cosas que hacer...
Por cierto, ¿alguien querría decirme porqué el 35 mm, con todas sus limitaciones se impuso a los formatos mayores y sobre todo a la calidad incuestionable de los grandes formatos?. La verdad es que yo solo creo en tres razones y en éste orden: comodidad, economía y rapidez. Por eso, como los humanos somos así de egoistas y desagradecidos, creo que no hace falta ser demasiado espabilado para saber lo que va a pasar con el futuro de la fotografía, a pesar de todos los intereses creados que la condicionan.
Por cierto, a ver si tengo tiempo y alguna vez pruebo la 10 x15.







