
Llevo tiempo queriendo dar mi opinión sobre el eterno debate del postprocesado y por fin he podido poner en orden todo lo que tenía en la cabeza...más o menos.
Ya sé que es un tema debatido hasta la saciedad pero a veces uno no puede aguantarse las ganas de exponer su punto de vista.
Inspirado por los fantásticos ensayos te Alain Briot (La cita que encabeza uno de ellos está traducida en el mío), The Eye and the Camera y Of Cameras and Art, he escrito la siguiente reflexión.
El artículo va dirigido a dos tipos de personas, por un lado trato de explicar (espero que lo consiga), a grosso modo, cómo se trabaja con el RAW y el porqué del procesado en el ordenador, esta parte, que conocemos de sobra los canonistas, va enfocada a que la gente que no está en "este mundo" conozca un poco mejor lo que ocurre desde que hacemos clic hasta que ellos ven la foto en el ordenador.
Por otra parte trato de expresar lo que significa para mí todo el proceso de encuadrar, disparar y procesar; el tener la foto en la cabeza antes de mirar por el visor. Por si alguien se siente identificado como yo me sentí con los artículos de Briot (aunque huelga decir que su pluma y su fotografía son infinitamente superiores a la mía)
No deja de ser, aunque sólo la mitad, un artículo de opinión, pero cualquier crítica constructiva será bienvenida.
¡Saludos!
Enlace al artículo: elige una de las siguientes: El arte es un medio, no un finEl arte es un medio, no un fin
La digitalización de la fotografía ha traído consigo la democratización, no sólo del instrumento y de la forma de tomar fotos, sino también de los procesos de tratamiento de la imagen. Ha permitido que lo que antes sólo estaba al alcance de quienes tenían el poder económico para tener y el talento para usar un laboratorio de revelado esté al alcance de cualquiera. De lo que hablo es de la posibilidad de tratar el negativo a posteriori para conseguir lo que realmente esperábamos de la foto cuando presionamos el disparador.
Quien se adentre en este mundo y esté dispuesto a profundizar en él, a buscar un camino propio y a experimentar con las alternativas que ofrece lo digital, tarde o temprano acabará topándose con dos "guantazos" en forma de pregunta:
“¿Qué cámara tienes?” y “¿Usas Photoshop”?
Cualquiera de estas dos cuestiones puede presentarse en una infinidad de variantes: “debes tener una cámara muy buena”, “cómo se nota que dominas el Photoshop”, etc, etc, etc.
El problema radica en que quien formula estas preguntas suele hacerlo con la intención, sana o no, de degradar en cierto modo el mérito de tu trabajo. La democratización de la fotografía ha provocado que cuando alguien ve una obra que destaca sobre lo habitual, o mejor dicho, que destaca sobre lo que esa persona es capaz de hacer con su cámara, automáticamente lo asocie a que quien la ha realizado ha de tener una buen equipo o un uso magistral de un programa de retoque...la cuestión es que, para cualquier fotógrafo que haya invertido tiempo y dinero en este hobby, ambas cosas serán ciertas en la mayoría de casos.
De las dos cuestiones la más compleja quizá sea el uso de un software especializado para el tratamiento de la imagen, a fin de cuentas hoy en día cualquiera puede comprarse una cámara réflex por lo mismo que antes costaba una compacta de las "normalillas", pero no todos tienen el tiempo o la paciencia para aprender a usar un programa y después pasarse horas y horas delante del ordenador buscando el mejor resultado.
Sí amigos, en la mayoría de ocasiones en las que veáis una foto que realmente os gusta detrás de ella habrá un proceso de tratamiento de la imagen posterior al clic; y a partir de esta "revelación" es desde donde voy a intentar desengranar este proceso para que quien lo lea tenga una mejor comprensión de lo que pasa desde que el fotógrafo presiona el obturador hasta que finalmente vemos la imagen en la pantalla del ordenador (o impresa, aunque la impresión es otro mundo a parte).
Lo primero que hemos de saber es qué ocurre en el momento en el que presionamos el disparador, se abre el obturador y empieza a entrar luz al sensor de la cámara. Cuando todo eso ocurre los fotodiodos que componen el sensor emiten señales eléctricas que son recibidas por el procesador de la cámara, el cual se encarga de codificar esas señales en formato binario, esto es, unos y ceros. Estos unos y ceros son los que componen un archivo primario y sin comprimir que en fotografía digital llamamos RAW, se trata de un archivo sin formato real que alberga toda la información captada por el sensor (colores, luz...) e información contextual (modelo de cámara, hora, objetivo, focal...) y sólo puede ser tratado a través de un software específico, llamado “revelador RAW”, el Adobe Cámera Raw de Photoshop es uno, existen otros, la mayoría suministrados por el propio fabricante de la cámara.
Lo segundo a tener en cuenta es que existen dos tipos de postprocesado, entendiendo por postprocesado lo que ocurre desde que se genera ese archivo RAW sin compresión hasta que obtenemos el JPG final (o cualquier otro formato genérico): El primero de ellos es el que se realiza dentro de la propia cámara y el segundo, con intervención humana, el que se realiza en el PC.
En el primero de los casos el formato RAW es tratado directamente por el software del equipo en función de los parámetros que hayamos seleccionado en el menú de la cámara, dentro de estos parámetros preestablecidos se incluyen las opciones de blanco y negro, saturación, virados a sepia y demás efectos, básicamente todos los estilos de imagen que se ofrezcan. Lo que obtenemos a cambio es un archivo comprimido, el JPG, que se guarda en la tarjeta de memoria y será reproducible por cualquier ordenador o aparato multimedia del mercado pero que debido a esa compresión prácticamente no nos permitirá ningún control sobre el resultado final de la imagen sin que esta vea reducida drásticamente su calidad.
Dicho con un ejemplo, si a la cámara le pedimos que saque una foto en blanco y negro estaremos perdiendo todos los datos de color que poseía la escena y que fueron captados por el sensor. En el mejor de los casos sencillamente malgastaremos el potencial que nos ofrece nuestra cámara, en el peor de los casos nos arrepentiremos porque nos daremos cuenta de que la foto habría resultado mejor a color y no habrá vuelta atrás.
En la segunda alternativa el RAW sin comprimir es lo que se guarda en la tarjeta de memoria, el “problema” de este tipo de archivos es que no son universales y por tanto no se pueden “ver” ni modificar sin un programa específico que sepa interpretarlos, la ventaja es que al no estar comprimidos tienen una enorme cantidad de información en comparación con los JPG al estar codificados en 12 o 14 bits y no en 8. Esta cantidad de datos extra nos permitirá, por una parte, poder salvar algún que otro error de exposición (dentro de los límites del sensor) que pudiéramos haber cometido a la hora de realizar la toma, y por otra, conseguir la fotografía que realmente queríamos, dado que podremos trabajar con ese negativo digital y ser nosotros y no la cámara quienes decidamos qué sacar de él. El RAW permite hacer todo esto sin pérdida de calidad, ya que nos ofrece la posibilidad de sacar varias "versiones" de una misma toma sin alterar en ningún momento el archivo primario, que es él mismo, al igual que en analógico las mejores ampliaciones se hacían a partir del negativo, no de una copia.
La similitud con la fotografía analógica es muy fácil de ver, el negativo analógico no era la foto en sí sino la mera impresión que había dejado la luz sobre un material fotosensible; sin vida, sin color e indescifrable para el ojo humano, sólo tras haber sido trabajada durante una hora por una máquina o durante días por un profesional con el material adecuado se presentaba ante nosotros como lo que estaba destinado a ser: una fotografía. Pues en digital sucede lo mismo, el negativo digital, por sí solo, no es más que un puñado de unos y ceros, pero tratado con el software adecuado puede convertirse en una imagen fantástica.
La diferencia entre dejar que la cámara sea la que trabaje ese archivo y el hacerlo nosotros mismos es como la diferencia que existía entre llevar nuestro carrete a una tienda de revelado en una hora o hacerlo en un laboratorio valorado en miles de euros, por supuesto que las fotos reveladas en una hora salían estupendas, pero también sabemos que las posibilidades creativas que nos habría dado un cuarto oscuro y los conocimientos adecuados son infinitas.
"Si tenemos en cuenta la diferencia entre ver a través del ojo humano y ver a través de un objetivo resulta obvio que quien únicamente se dedique aapuntar con su cámara y disparar esperando obtener una foto atractiva seguramente se lleve más de una decepción"
Andreas Feininger
Con todo esto sobre la mesa cabe hacerse la siguiente pregunta ¿Qué es lo que esperamos de una fotografía?
En mi caso lo tengo claro, quiero que las fotos me hagan sentir. El arte no es el fin de la fotografía, sino el medio a través del cuál una fotografía es capaz de evocarle sentimientos a quien la observa.
Una imagen que no tiene la capacidad de hacer sentir es una postal, un souvenir, del mismo modo que una sucesión de sonidos no tiene por qué ser música.
Como cualquier forma de expresión artística, la fotografía cuenta con ciertos límites que es necesario dominar para conseguir lo que queremos. Por un lado están los límites con los que inevitablemente nos topamos al intentar plasmar en un formato estático y bidimensional una escena tridimensional en constante cambio. Por otro lado están los límites ópticos y tecnológicos que, sencillamente, hacen imposible que una cámara pueda captar una escena con la misma precisión que el ojo humano. Es necesario tener siempre presente que unos límites se controlan conociendo y sabiendo manejar el equipo y otros sabiendo trabajar el negativo, y que todo conocimiento sirve de poco sin el famoso ojo del fotógrafo.
(Esto nos lleva a una paradoja que ha sido discutida a lo largo y a lo ancho de todo el mundo: Efectivamente puede haber grandes “tomadores de fotografía” que no sean grandes “tratadores de imágenes” y viceversa, de hecho, a nivel profesional, en muchas ocasiones son dos personas diferentes las que realizan estos trabajos.)
Además de tener la capacidad de "ver" buenas escenas, el artista debe conocer y utilizar los límites en su propio beneficio, estos límites forman parte de sus herramientas, algunas veces le resultarán útiles, otras veces no le harán falta y otras tantas serán un lastre, pero llegar o no al corazón y la mente de quien vaya a observar su obra dependerá del uso que haga de estas herramientas.
“La fotografía es una forma de mirar, no la mirada en sí misma”
Susan Sontag.
La “manipulación” de la imagen comienza en el momento en que quien se encuentra detrás de la cámara encuadra y decide qué vas a ver y qué no, a partir de ahí, desde la elección de los parámetros de la toma hasta el tratamiento de la imagen, todo forma parte del “proceso artístico”. A través de este proceso es como el fotógrafo intenta expresar su forma particular de ver el mundo.
En ocasiones se juzga negativamente una obra por puro desconocimiento de la materia, porque no se sabe lo que realmente hay detrás de una foto y que encuadrar y disparar suele ser sólo la mitad del trabajo. Pero después de todo, conociendo y comprendiendo todos los detalles, será del criterio de quien observa el decidir qué es arte y qué no lo es.
Hola,,
Interesante artículo y reflexión,,,
Un error común del profano, es pensar que la cámara es la que hace la foto,, ( como si el pincel hiciera el cuadro, o la maquina de escribir hiciera el libro...), menospreciando el trabajo humano-creativo que hay detrás de cada fotografia,, ( esto es lo que tiene la tecnologia, que pone cada vez más al alcance de todo el mundo aparatos capaces de captar imágenes con una mayor calidad.... )
Igualmente pasa con el argumento de quienes critican el postproceso diciendo que desvirtua la esencia de la fotografia,,,, sin tener en cuenta que el postproceso es tan antiguo como la fotografia misma, y parte inseparable de ella.... ( otra cosa es valorar si los medios que disponemos actualmente han adquirido más peso o no que el propio acto de disparar el obturador.. ).
Para mí el gran aporte del mundo digital,, ha sido que ha abierto al aficionado, una parte de la fotografia que hasta ahora le estaba vetada ( el trabajo del laboratorio ), y que ahora cualquiera puede tener al alcance de la mano....
Pero ojo,,, el disponer de los medios, no significa disponer tambien de la capacidad creativa para obtener buenos resultados con ellos.... ( y eso marca la diferencia entre el fotografo, y el "tomador de imagenes".. )
Saludos....
EOS 7D + 35 f2 + CZ Planar T* 50 1.4 ZE + Samyang 8 mm + 17-40L f4 + 24-105L f4 IS + 70-200L f4 IS + 100 2.8 Macro +NISSIN Di866 + CANON 430EXII
Hola, buen trabajo. Yo cambiaría eso de democratización, porque no la entiendo en el contexto de lo que escribes. Dejando esto de lado, mi reflexión es la siguiente:
El fotógrafo que no quiera ver más allá de la toma de la fotografía está acabado. (Fotográficamente hablando)
El diseñador que no quiera ver el trabajo antes de llevarlo a Photoshop (o similar) está acabado. (Fotográficamente hablando)
Hoy hace falta conocer y entender el antes (preparar la toma), durante (disparando) y después de la toma (procesado) de una fotografía.
Antes de disparar tenemos que tener en mente todas las posibilidades que tendremos después de realizar la fotografía, además de la técnica fotográfica.
Un saludo.
Me parece un artículo muy interesante.
Creo que se puede hablar de democratización desde el momento en que tengo una duda y desde cualquier punto del mundo me la aclara. Y antes tenías que hablar con un amigo fotógrafo, o de uno que entendía bastante y eran castas bastante cerradas que no compartían la técnica con los demás porque no se llevaba.
Actualmente cualquiera puede tener un blog donde explicar como ha hecho la foto, dónde, conqué la ha tratado y la forma de hacerlo.
Los elementos físicos no son especialmente caros, puedes tener un equipillo por 1000€ ( es lo que vale el mío contando la cámara) .
Pero hacer una foto lleva un tiempo largo para hacerla bien, para que la cámara haga lo que tú quieras que haga, domarla , entender los conceptos, saber composición. La tengo hecha y llego a mi casa, la miro y es una foto cualquiera, normal , bien hecha pero normal. Y ahí entra la otra parte de la fotografía: el postprocesado, dónde dejas la marca personal desde Mellado, hasta el último mono que trabajamos con photoshop y al final esa foto normal, plana, se convierte en un espectáculo.
Creo, para mí , que van unidos, photoshop o cualquier programa de retoque y la fotografía. Y van juntos. Me gusta la foto, pero darle mi toque , crearla de donde no hay, modificar la realidad para mostrar otra cosa. Eso es para mi el postprocesado, tan importante como la foto base.
Mi flickr y ahora gapera.5
En esta frase discrepo, de hecho, pienso que debe ser al contrario. Yo entiendo el postprocesado en fotografía como una forma de acercar la imagen que obtenemos a la realidad ('crear de donde no hay' o 'modificar la realidad para mostrar otra cosa' lo veo más dentro de otras ramas creativas que de la fotografía).
Eso sí, cuando hablo de acercar una imagen a la realidad, me refiero a una realidad 'subjetiva', no a la descripción que pudiera hacer un físico o un biólogo de la escena, sino a la manera que cada uno tiene de percibirla.
Yo puedo estar en un mirador, quedar fascinado por el paisaje y querer plasmar su grandiosidad en una foto. Sin embargo, una vez impresa, unos cables de alta tensión se llevan el protagonismo ¿por qué no clonarlos si lo que yo vi desde el mirador era un gran paisaje y de los cables ni me percaté?.
Otro fotógrafo, en ese mismo lugar, puede que esos cables realmente le fastidien y haga una fotografía, pero no para plasmar la grandiosidad del paisaje, sino para manifestar como unos cables rompen la belleza de un lugar, y su captura y procesado serán bien distintos del mío porque su 'realidad' es otra.
Recientemente he leído un libro ('The Art of Photography: An Approach to Personal Expression' de Bruce Barnbaum, http://www.barnbaum.com/) cuyo autor suele hacer paisaje, pero con una mirada muy personal. Por ejemplo, cuenta como ciertas formaciones rocosas de un parque que suele fotografiar le recordaban las líneas de campos electromagnéticos, o a las formas de las galaxias, por lo que sus tomas y postprocesado (en muchos casos estamos hablando de procesado 'analógico') está orientado a resaltar esa visión suya particular, y acaba en imágenes abstractas que plasman esa visión.
Pero creo que esa conexión de la fotografía con la realidad (más o menos subjetiva y/o abstracta) debe permanecer, es su factor diferencial, es lo que separa la fotografía de otras artes plásticas.
Ahora estoy leyendo un libro de foto de Hedgecoe. En el capítulo de exposición salen 3 fotos una bien expuesta, +2 y +4. El paisaje es el mismo, todo es lo mismo, pero el resultado es totalmente diferente. No he postprocesado nada, pero la primera foto y la 3ª son distintas absolutamente.
Creo que esto según los más puristas de la foto sería aceptable, siempre se ha hecho, pero yo puedo conseguir lo mismo poniendo una textura y cambiando el modo de fusión de capas. ¿Qué es lícito y qué cosas no lo son?.
Al modificar la luz que entra en la cámara he modificado la realidad. Las fotos en b&n no son reales, pero se aceptan, aunque no capten la realidad de las cosas, que son en color. Yo pongo un filtro tabaco y veo las nubes de un color distinto al que tienen realmente , lo hago para dramatizar o mejorar o cambiar una realidad.
Tambien puedo hacer eso en el postprocesado, con mi PH pongo una capa degradado cambiando el modo de fusión y es la misma foto que la conseguida con el filtro tabaco. ¿Cuál es lícita y cuál no?.
Yo he llegado a la foto desde PH, necesitaba fotos para mis tonterías cn el PH y he tenido siempre esta discusión con mis compañeros analógicos.
Lo usado de "hardware" era válido ,pero no el "software" y eso no es así.
Un saludo
Mi flickr y ahora gapera.5
Buen artículo... A todos los que nos gusta la fotografía y podemos dedicarle algo de tiempo (en mayor o menor medida...) siempre nos ha pasado en alguna ocasión lo de "con esa cámara ya podrás" o "claro, con photoshop no tiene gracia". Me han llegado a decir que tiene más mérito sacar una foto buena con un móvil que cualquiera de las que pueda hacer con postprocesado... En fin...
Saludos...
Una vez un forero dijo "Es que hay fotos que parecen cuadros."
Y yo contesté, "Si le haces una foto a un cuadro ¿Es una foto o es un cuadro?"
¿Los cuadros de Antonio López son cuadros o fotos?
Son cuadros.
Las fotos con postprocesado son fotos, sin foto no hay nada.
Mi flickr y ahora gapera.5
Muy buen articulo y estoy totalmente deacuerdo![]()
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