
Hola a tod@s:
Hace mucho que no cuelgo nada aquí, por lo que me apetece compartir con vosotros, además de la foto que cuelgo, la anécdota que sufrí a causa de su toma. Podéis pasar de leerlo si no os interesa, al fin y al cabo esto es “La Pulidora”.
El pasado martes, 3 de marzo, viendo que el tiempo acierta su previsión como único día estable de la semana, decido acercarme por San Juan de Gaztelugatxe (Vizcaya) para ver si es posible sacar partido al atardecer. Algunos de la zona, sabréis que la carretera de acceso lleva tiempo en mal estado.
Pero lo que yo no sabía es que, directamente, la carretera de Bermeo-Bakio está totalmente cortada y destrozada. Es para verlo. La zona de acceso a Gaztelugatxe no es funcional. Por tanto, hubo que buscar una vía de escape para entrar (es posible, aunque con prudencia). Cosas que suelen pasar.
Pero los tiros no van por ahí. Llegamos con el coche hasta donde es posible dejarlo (si no sabéis de lo que hablo sobre el estado de la carretera y estáis interesados en acercaros algún día, tengo fotos, os interesará ver el descalabro antes de tomar una decisión… hasta hace unos meses estaba mal, ahora está destrozada). Nos preparamos para bajar a pie.
Sobre las 18.00 empezamos a ubicarnos en una de las caletas laterales de la zona. El tiempo estaba tranquilo, y el mar no estaba del todo revuelto. El atardecer no pintaba mal.
A las 18.30 busco un punto de interés y comienzo a colocar todos los bártulos. Antes de hacer salidas de este tipo, suelo mirar horarios de mareas, etc. Sabía perfectamente que la pleamar era a las 19.35. Pacto con mi pareja (la pobre lo que tiene que aguantar) una hora “prudencial” de fuga. Tengo linterna por si acaso, pero no conviene quedarse en la zona de los acantilados al oscurecer. Y menos con el mar revuelto.
Comienzo la breve sesión. La luz es cada vez más interesante, me gusta más de lo previsto. El mar comienza a embravecerse. Una más. El viento sopla con más fuerza. Sólo una más, y nos vamos. Venga.
Miro el punto por el que tenemos que irnos. Las rocas que tomo como punto de referencia para calibrar la subida de la marea están prácticamente cubiertas. Absorto por las fotos no les he hecho mucho caso. Joder. Vamos guardándolo todo, pero ya. Eran las 19.15. Hay que caminar rápido por las rocas, y no es tan fácil. Estamos algo alejados.
De momento sólo hay prisa. Pero la prisa se va convirtiendo en preocupación cuando llegamos a la zona por la que nos tenemos que ir (no hay otra forma de salir de allí). Las olas golpean duro contra las rocas, y éstas están totalmente cubiertas y muy resbaladizas.
La preocupación va en aumento cuando una de las olas me cubre totalmente (no me lo imaginaba y ni siquiera había puesto la funda impermeable a mi mochila… pero no le pasó nada al equipo). Pongo rápidamente la funda y comienzo a saltar.
Para salir del todo de “la zona”, hay que subir por una pequeña “ladera” creada por las rocas. Muy fácil cuando no está cubierta ni resbaladiza. Como no podía ser de otra forma, ese día a esas horas lo estaba. Lanzo el trípode hacia arriba, rezando para que no se deslice al mar. No puedo moverme cómodamente con tantos bártulos. Doy el salto desde las rocas hasta la rampa. Como temía, me pego un pequeño resbalón y me veo en la necesidad de agarrarme como sea a las punzantes rocas de la pared. En caliente no me doy cuenta, pero mientras caminamos para salir, mi pareja me alerta de que voy dejando un rastro de sangre. Un corte bastante profundo en el dedo (y un tirón en el brazo del que me percato al llegar a casa). Me curo con lo que tengo. Salimos al fin, casi agonizando y hundidos hasta los huesos. La ropa aún sigue secándose, y el dedo cicatrizando.
La vacuna del tétanos ya me la tuve que poner hace un mes al saltar una valla para acceder a un acantilado. No hay mal que por bien no venga.
Como podéis comprobar, pudimos salir enteros de la situación. No nos importó lo más mínimo subir hasta el coche completamente a oscuras. Al fin y al cabo, tuvimos suerte.
Aclarar que suelo andar mucho por montaña, y en alguna ocasión se me han presentado situaciones difíciles. Es lo que tiene andar al límite, aún cuando suelo medir bien las situaciones. A veces las imprudencias y el estar tanto al límite, te pueden pasar malas jugadas. Y es que con la naturaleza no se puede jugar. Nunca sabes qué giro va a dar.
Pero, a pesar de reflexionar sobre ello y plantearme si merece la pena arriesgar tanto… no dudaré en hacer lo posible para lograr la toma que busco. Muchos sabréis de lo que hablo.
Algunas veces se consigue, otras no. Puede pasar o no. Pero si no llegas ahí, nunca lo sabrás.
En ocasiones así, te preguntas si velas por tu seguridad, o si realmente antepones la del equipo a la tuya propia. Mi propia pareja está convencida de que me preocupa más que el equipo se dañe a que yo me rompa la crisma. Gajes del “oficio”.
Me imagino que en alguna ocasión se habrá hablado en el foro sobre “hasta dónde estamos dispuestos a llegar para conseguir una foto”. No me paso mucho, no lo sé, pero el tema da para una gran charla.
En fin, a lo que vamos. A la foto. Espero que os guste. Metedle caña. Si queréis, pasad olímpicamente de todo el rollo, entiendo que no os interese en absoluto. Sólo quería compartir con vosotros la anécdota que rodea a la foto.
Los dos últimos elementos, realmente, en esta toma ya apenas los utilizo por intentar evitar el oleaje.
Un saludo y gracias![]()
Última edición por Zerkalo; 21/03/09 a las 20:55:53
el relato, ayuda a que no nos pase a los demas, me acordare de tu mal rato e intentare
que no me ocurra, gracias por contarlo y por la foto que me encanta
un saludo de carlocma
canon 5d + 40d + 50 1.8 + sigma 10-20 + canon 24-105 f4L IS + 70-200 f4L + 70-300 is
http://www.flickr.com/photos/carlocma/
Pues, con o sin peripecias --las jugadas de las mareas son a veces más cómicas y a veces más trágicas--, la foto me parece espectacular. El encuadre, el movimiento del agua, los brillos de las rocas en primer plano y el cielo conseguido.
Seguro que la aventura se queda en anécdota y el gusanillo vuelve a picar para conseguir otra foto como ésta.
La foto me parece estupenda, pero ten cuidadin a ver si no vas ha hacer mas fotos.
Un saludo
muy buena toma compañero
poco más tengo que decir, bien tomadas las luces y los movimientos del mar!
enhorabuena![]()
No puedo evitar nominarla: por lo espectacular que es, y por lo que ha costado. Enhorabuena, ¡y cuidadín!
Canon 5DmkII, 17-40, 50 f1.4, 100 macro y 100-400 http://www.tharasia.es
Pues... te llevas mi primera nominación!
Me encanta la foto!
después de leer el relato, de la foto de tu avatar me puedo esperar cualquier cosa.
me alegro que todo haya quedado en un susto y una anecdota para contar a los amigos y los nietos cuando vean la foto, que por cierto está muy lograda y no solo por la experiencia. equilibrada de luz y buena composición. un saludo.
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