Técnicamente, creo se acerca muy mucho a la perfección: encuadre, composición y procesado.
Es obvio que el motivo era esa corriente en mini-cascada del riachuelo de montaña, centrando que no aislando en el "efecto seda" del agua, más el entorno inmediato de rocas y hojarasca otoñal, y se ha abarcado, y enmarcado perfectamente. Incluso esos líquenes de la roca del primer plano, lejos de distraer, abundan más en el tema y encuadre.
50D (Toki 11-16+Tamron 17-50+CanonEF 50 f/1.8+CanonEF 28 f/2.8) + objetivos manuales
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