biketrialero
07/02/07, 21:07:48
Antes de que empecéis a ver y leer este post, tengo que decir que es un articulo sacado de la revista europa (revista de aireuropa), y q las fotos están escaneadas y el texto copiado.
Tengo especial interés en mostrároslo porque me gusto mucho cuando lo leí y me pareció bastante interesante, creo que merece la pena perder un rato leyendo..
Dedicado especialmente a Quique por su gran interés por la geografía, historia, arte y todo lo q se le parezca, y a Masha, porque si no supiera que esta escrito por José Antonio Ramos, pensaría que lo ha escrito ella.
El mundo se creo en siete días, y siete son las ciudades que debes recorrer si quieres conocer todos los pecados del planeta.
Cuando se trata de viajar, lo primero que tenemos que definir es el criterio. El criterio es vertebral: no se puede ir por la vida criterio. Pero si además estamos hablando de hacer maletas, de la posibilidad de respirar otros aires y de descubrir nuevas orografías humanas, pues el criterio se impone. Uno puede seguir el de su madre-y entonces probablemente descarta ir a Las Vegas- , pero también otros: precipitaciones cero, máxima lejanía de tu residencia habitual, población entre 25 y 45 años, toda clase de frutas incluso fuera de temporada, cultura milenaria hasta en la sopa, etc. Y todavía no hemos dicho nada de uno que nos merece toda la atención: el de las ciudades que no le temen al pecado. Y es que el pecado, sobre todo si es capital tira mucho.
http://marcianos.org/fotos/data/514/medium/pecado1_copia.jpg
AVARICIA
VENECIA, SOBREDOSIS DE LUJO.
Todo es desordenado cuando hablamos de pecados capitales. En el caso de la avaricia, lo desordenado es el amor a la riqueza. Y quienes más saben del asunto son los banqueros, Venecia fue una de las ciudades pioneras en albergar el poderoso gremio bancario en el renacimiento, pero hoy la avaricia ha tomado otro Gran canal: el del amor desordenado hacia la riqueza de lo bello, ¿Por qué no? Hacia sus palacios, el ducal, el Grassi o el Vendramin; hacia los dibujos que forman los mármoles de colores en la Ca’d’Oro o la Basílica de San Marcos: hacia la música de Vivaldi o las artes amatorias de Giacomo casanova: hacia el Carnaval, que se remonta al siglo XI: hacia la Bienal, La Fenice o la Mostra. Si, definitivamente, Venecia-contigo o sin ti- se presta a la avaricia.
http://marcianos.org/fotos/data/514/medium/pecado2_copia.jpg
IRA
PEKIN: GRAN FUERZA!
Pekín- o Beijing- es una ciudad milenaria. Y la ira,¿lo es? Pues por lo menos la divina sí. Así que se trata de dos elementos que pueden ir perfectamente juntos porque tienen en común muchas más que algunas parejas.
Pero la ira, que se define como el apetito desordenado de venganza por alguna ofensa real o supuesta, se puede canalizar… mientras que algunas parejas son inanalizables. Así, podría encontrar una saludable espita en las escuelas de artes marciales de Pekín y alrededores. ¿Dónde mejor se puede saciar, si no, ese deseo desordenado de vengar, por ejemplo, el mal gusto reinante en el mundo occidental? Pues antes de coger un lanzallamas y arrasar con lo que se ponga delante, es preferible hacerse una escapada a Pekín. Y a la que quemamos toxinas y aprendemos defensa personal, al parecer fomentamos la disciplina mental, la forja del carácter y la autoconfianza. ¿Casi nada!
http://marcianos.org/fotos/data/514/medium/pecado3_copia.jpg
SOBERBIA
PARÍS, CES’T SUPERBE
Paris es una fiesta. París n ose acaba nunca. París te compensa de cualquier decepción. Cuando has vivido en París quedas para siempre incapacitado para vivir en cualquier otro sitio. Quizas porque París representa como ninguna otra ciudad en el mundo el arco iris completo de los pecados capitales. Puedes empezar por la A e avaricia y recorrer todo el alfabeto hasta llegar a la S de soberbia. París, Campos Elíseos. París, el Louvre. París y el Sena. Y sus preciosísimos puentes. Y el Canal de St. Martin, que tanto le gustaba a Amélie. París y la haute couture, París y las tiendas de lujo de la calle St Honoré. París y Pigalle. París y la bolsa. Paris y el Jardín de Luxemburgo para tirarse al sol como un lagarto. París, el paté y el vino. Las ostras y el champage. París es un lujo; es una ciudad soberbia. Superbe! Y quizá por eso, a veces, los parisinos pecan de soberbia, que es muy diferente. <Pero a pesar de todo, París bien vale una misa. Y todas las que hagan falta. Siempre. Uno no tiene que planificar la visita, si quiere dejarse sorprender. Basta con salir a la calle y empezar a pasear. Hay 20 barrios que encierran un sabor diferente y donde se escuchan hasta 75 lenguas distintas; hay librerías internacionales, especializadas en literatura polaca o portuguesa, porteras clásicas de un pueblo de grabada o actrices como victoria Abril. París, je t’aime.
http://marcianos.org/fotos/data/514/medium/pecado4_copia.jpg
LUJURIA
LAS VEGAS, CUIDAD CON TACONES
Sharon Stone es el mejor conector entre los dos extremos de esta relación. Las Vegas y la lujuria. Sharon es la lujuria. Y las Vegas también. Martin Scorsese se dio cuenta y rodó allí Casino con la actriz como protagonista. Han pasado ya 11 años desde que Ginger, su personaje, se paseaba por los casinos e la ciudad, luciendo trajes que alcanzaban los 20 kilos y joyas del tamaño de una bola de billar, y tanto Las Vegas como Sharon Stone siguen exudando carnalidad.
La mayor ciudad fundada en el siglo XX es conocida como la Ciudad el Pecado. La tradición cristiana, a la menor oportunidad, te presenta catalogo casi interminable de sinónimos o variedades de lujuria. Si te descuidas, todo es lujuria. Pero las Vegas es una ciudad que esta por encima de ese tipo de etiquetas y entiende la lujuria simplemente como alegría, o mas prosaicamente, como una forma de hacer que el dinero circule. Y eso es lo que deben de pensar miles de turistas que acuden allí en todas las épocas del año.
http://marcianos.org/fotos/data/514/medium/pecado5_copia.jpg
ENVIDIA
MIAMI, LA MECA LATINA.
Si la envidia se concibe como el desagrado o la tristeza ante el bien ajeno, entendido como perjudicial a nuestros intereses, entonces Miami es una ciudad muy susceptible a envidias. Si, porque en cuanto bamboleas la pelvis un poco en lo alto de un escenario, lo primero que haces es poner una pica no en Flandes, sino en Miami. Que se note que hay poderío…
Si cierto cantante tiene un caserón mas grande y mas céntrico que el tuyo, a pesar de que el es el trovador de frases como “ Te quiero, te quiero, te quiero” o “ Tienes los ojos del color de la coca-cola”, y si además el cantante en cuestión tienen una mansión en Miami Beach, en concreto en el mayor barrio art decó de todo el mundo, compuesto por edificios construidos entre 1923 y 1943, entonces la envidia puede alcanzar el estadio de la intriga, cuando no directamente la traición. Nosotros le sacaríamos mucho partido a una de estas mansiones al borde del Atlántico. Y, sin embargo, a pesar de nuestros meritos no nos pertenecen, ¡que mal repartido esta el mundo!
Tengo especial interés en mostrároslo porque me gusto mucho cuando lo leí y me pareció bastante interesante, creo que merece la pena perder un rato leyendo..
Dedicado especialmente a Quique por su gran interés por la geografía, historia, arte y todo lo q se le parezca, y a Masha, porque si no supiera que esta escrito por José Antonio Ramos, pensaría que lo ha escrito ella.
El mundo se creo en siete días, y siete son las ciudades que debes recorrer si quieres conocer todos los pecados del planeta.
Cuando se trata de viajar, lo primero que tenemos que definir es el criterio. El criterio es vertebral: no se puede ir por la vida criterio. Pero si además estamos hablando de hacer maletas, de la posibilidad de respirar otros aires y de descubrir nuevas orografías humanas, pues el criterio se impone. Uno puede seguir el de su madre-y entonces probablemente descarta ir a Las Vegas- , pero también otros: precipitaciones cero, máxima lejanía de tu residencia habitual, población entre 25 y 45 años, toda clase de frutas incluso fuera de temporada, cultura milenaria hasta en la sopa, etc. Y todavía no hemos dicho nada de uno que nos merece toda la atención: el de las ciudades que no le temen al pecado. Y es que el pecado, sobre todo si es capital tira mucho.
http://marcianos.org/fotos/data/514/medium/pecado1_copia.jpg
AVARICIA
VENECIA, SOBREDOSIS DE LUJO.
Todo es desordenado cuando hablamos de pecados capitales. En el caso de la avaricia, lo desordenado es el amor a la riqueza. Y quienes más saben del asunto son los banqueros, Venecia fue una de las ciudades pioneras en albergar el poderoso gremio bancario en el renacimiento, pero hoy la avaricia ha tomado otro Gran canal: el del amor desordenado hacia la riqueza de lo bello, ¿Por qué no? Hacia sus palacios, el ducal, el Grassi o el Vendramin; hacia los dibujos que forman los mármoles de colores en la Ca’d’Oro o la Basílica de San Marcos: hacia la música de Vivaldi o las artes amatorias de Giacomo casanova: hacia el Carnaval, que se remonta al siglo XI: hacia la Bienal, La Fenice o la Mostra. Si, definitivamente, Venecia-contigo o sin ti- se presta a la avaricia.
http://marcianos.org/fotos/data/514/medium/pecado2_copia.jpg
IRA
PEKIN: GRAN FUERZA!
Pekín- o Beijing- es una ciudad milenaria. Y la ira,¿lo es? Pues por lo menos la divina sí. Así que se trata de dos elementos que pueden ir perfectamente juntos porque tienen en común muchas más que algunas parejas.
Pero la ira, que se define como el apetito desordenado de venganza por alguna ofensa real o supuesta, se puede canalizar… mientras que algunas parejas son inanalizables. Así, podría encontrar una saludable espita en las escuelas de artes marciales de Pekín y alrededores. ¿Dónde mejor se puede saciar, si no, ese deseo desordenado de vengar, por ejemplo, el mal gusto reinante en el mundo occidental? Pues antes de coger un lanzallamas y arrasar con lo que se ponga delante, es preferible hacerse una escapada a Pekín. Y a la que quemamos toxinas y aprendemos defensa personal, al parecer fomentamos la disciplina mental, la forja del carácter y la autoconfianza. ¿Casi nada!
http://marcianos.org/fotos/data/514/medium/pecado3_copia.jpg
SOBERBIA
PARÍS, CES’T SUPERBE
Paris es una fiesta. París n ose acaba nunca. París te compensa de cualquier decepción. Cuando has vivido en París quedas para siempre incapacitado para vivir en cualquier otro sitio. Quizas porque París representa como ninguna otra ciudad en el mundo el arco iris completo de los pecados capitales. Puedes empezar por la A e avaricia y recorrer todo el alfabeto hasta llegar a la S de soberbia. París, Campos Elíseos. París, el Louvre. París y el Sena. Y sus preciosísimos puentes. Y el Canal de St. Martin, que tanto le gustaba a Amélie. París y la haute couture, París y las tiendas de lujo de la calle St Honoré. París y Pigalle. París y la bolsa. Paris y el Jardín de Luxemburgo para tirarse al sol como un lagarto. París, el paté y el vino. Las ostras y el champage. París es un lujo; es una ciudad soberbia. Superbe! Y quizá por eso, a veces, los parisinos pecan de soberbia, que es muy diferente. <Pero a pesar de todo, París bien vale una misa. Y todas las que hagan falta. Siempre. Uno no tiene que planificar la visita, si quiere dejarse sorprender. Basta con salir a la calle y empezar a pasear. Hay 20 barrios que encierran un sabor diferente y donde se escuchan hasta 75 lenguas distintas; hay librerías internacionales, especializadas en literatura polaca o portuguesa, porteras clásicas de un pueblo de grabada o actrices como victoria Abril. París, je t’aime.
http://marcianos.org/fotos/data/514/medium/pecado4_copia.jpg
LUJURIA
LAS VEGAS, CUIDAD CON TACONES
Sharon Stone es el mejor conector entre los dos extremos de esta relación. Las Vegas y la lujuria. Sharon es la lujuria. Y las Vegas también. Martin Scorsese se dio cuenta y rodó allí Casino con la actriz como protagonista. Han pasado ya 11 años desde que Ginger, su personaje, se paseaba por los casinos e la ciudad, luciendo trajes que alcanzaban los 20 kilos y joyas del tamaño de una bola de billar, y tanto Las Vegas como Sharon Stone siguen exudando carnalidad.
La mayor ciudad fundada en el siglo XX es conocida como la Ciudad el Pecado. La tradición cristiana, a la menor oportunidad, te presenta catalogo casi interminable de sinónimos o variedades de lujuria. Si te descuidas, todo es lujuria. Pero las Vegas es una ciudad que esta por encima de ese tipo de etiquetas y entiende la lujuria simplemente como alegría, o mas prosaicamente, como una forma de hacer que el dinero circule. Y eso es lo que deben de pensar miles de turistas que acuden allí en todas las épocas del año.
http://marcianos.org/fotos/data/514/medium/pecado5_copia.jpg
ENVIDIA
MIAMI, LA MECA LATINA.
Si la envidia se concibe como el desagrado o la tristeza ante el bien ajeno, entendido como perjudicial a nuestros intereses, entonces Miami es una ciudad muy susceptible a envidias. Si, porque en cuanto bamboleas la pelvis un poco en lo alto de un escenario, lo primero que haces es poner una pica no en Flandes, sino en Miami. Que se note que hay poderío…
Si cierto cantante tiene un caserón mas grande y mas céntrico que el tuyo, a pesar de que el es el trovador de frases como “ Te quiero, te quiero, te quiero” o “ Tienes los ojos del color de la coca-cola”, y si además el cantante en cuestión tienen una mansión en Miami Beach, en concreto en el mayor barrio art decó de todo el mundo, compuesto por edificios construidos entre 1923 y 1943, entonces la envidia puede alcanzar el estadio de la intriga, cuando no directamente la traición. Nosotros le sacaríamos mucho partido a una de estas mansiones al borde del Atlántico. Y, sin embargo, a pesar de nuestros meritos no nos pertenecen, ¡que mal repartido esta el mundo!