EIGERDIVER
06/02/11, 22:25:08
Ayer tuve la oportunidad de probar el "sellado" o "protección climática" de la 60D.
Con un par de amigos, me introduje en un barranco, en Navarra, para hacer su descenso. Se trata de una actividad muy acuática, de unas dos horas de duración, con numerosos rápeles bajo cascadas y frecuentes saltos de entre 3 y 8 metros de altura que acaban en profundas badinas.
La cámara, y su objetivo ( un 24-70) iban protegidas en una maleta estanca "Explorer", que en teoría soporta no sólo salpicaduras, sino inmersión a dos metros de profundidad.
Mi intención era hacer fotos dentro del barranco, pero la cantidad y fuerza del agua, así como las constantes nubes de agua pulverizada en suspensión, hicieron que desistiera de sacar la cámara de su alojamiento, y usé una pequeña panasonic con carcasa estanca en vez de sacar la réflex.
Cuando llegamos al último ráppel ( un vertiginoso salto de 45 metros amenizado por una espléndida catarata), por fin pude poner los pies en seco y saqué la cámara para fotografíar a mi amigo iniciando el descenso. Abrí la maleta y se me cambió el color de la cara: estaba inundada.
La maleta tiene por dentro un acolchado de espuma configurable, que estaba absolutamente empapado, y bajo él, un dedo de agua. Por supuesto, máquina y objetivo completamente mojados. Me sequé las manos, retiré inmediatamente la batería y sequé el aparato lo mejor que pude con una vileda que tenía en otro bote estanco. Todo esto entre maldiciones y con la certeza de haber tirado a la basura unos cuantos cientos de euros.
Sin embargo, ya en el coche, monté batería y objetivo y voilâ!! funciona todo a la perfección. Hoy la he probado a conciencia y no ha dado ningún problema ( eso sí, se ha pasado toda la noche dentro de una bolsa llena de arroz.
Quizá sea un milagro, y procuraré que no vuelva a sucederme, pero parece que nuestra amiga está bastante protegida contra la humedad.
Saludos
Con un par de amigos, me introduje en un barranco, en Navarra, para hacer su descenso. Se trata de una actividad muy acuática, de unas dos horas de duración, con numerosos rápeles bajo cascadas y frecuentes saltos de entre 3 y 8 metros de altura que acaban en profundas badinas.
La cámara, y su objetivo ( un 24-70) iban protegidas en una maleta estanca "Explorer", que en teoría soporta no sólo salpicaduras, sino inmersión a dos metros de profundidad.
Mi intención era hacer fotos dentro del barranco, pero la cantidad y fuerza del agua, así como las constantes nubes de agua pulverizada en suspensión, hicieron que desistiera de sacar la cámara de su alojamiento, y usé una pequeña panasonic con carcasa estanca en vez de sacar la réflex.
Cuando llegamos al último ráppel ( un vertiginoso salto de 45 metros amenizado por una espléndida catarata), por fin pude poner los pies en seco y saqué la cámara para fotografíar a mi amigo iniciando el descenso. Abrí la maleta y se me cambió el color de la cara: estaba inundada.
La maleta tiene por dentro un acolchado de espuma configurable, que estaba absolutamente empapado, y bajo él, un dedo de agua. Por supuesto, máquina y objetivo completamente mojados. Me sequé las manos, retiré inmediatamente la batería y sequé el aparato lo mejor que pude con una vileda que tenía en otro bote estanco. Todo esto entre maldiciones y con la certeza de haber tirado a la basura unos cuantos cientos de euros.
Sin embargo, ya en el coche, monté batería y objetivo y voilâ!! funciona todo a la perfección. Hoy la he probado a conciencia y no ha dado ningún problema ( eso sí, se ha pasado toda la noche dentro de una bolsa llena de arroz.
Quizá sea un milagro, y procuraré que no vuelva a sucederme, pero parece que nuestra amiga está bastante protegida contra la humedad.
Saludos