Raúl
10/04/07, 17:26:15
No sé si se habrá hablado ya del tema en el foro. Yo recuerdo que lo leí hace ya, pero no sé donde, y no lo había puesto en práctica todavía.
Se trata de un pequeño recurso que a mí, personalmente me funcionó, para evitar fotos movidas a velocidades moderadamente lentas, por ejemplo, entre 1/60 y un paso o dos más abajo. No se trata de sustituir al trípode, ni es un método infalible, pero algo ayuda en los momentos cuando no disponemos de nada más que la cámara pelada y nada donde apoyarnos. Si lo hacemos bien, podemos eliminar por completo las fotos trepidadas por culpa del movimiento al pulsar el botón disparador. Será como si usáramos un disparador externo, pero sin necesidad de trípode. Consiste en, además de tomar todas las precauciones consabidas a la hora de disparar, poner la cámara en modo ráfaga, y de ésta guisa, ir disparando ráfagas cortas de 2 fotos a cada motivo.
La razón de esto es muy simple. Con el primer disparo, y pese a todas las precauciones que tomemos, con velocidades lentas (o focales largas) existirá un alto porcentaje de fotos movidas al primer disparo. Pero una vez se haya efectuado éste, y para cuando esté a punto de saltar automáticamente el segundo disparo, nuestro dedo ya estará totalmente quietecito y hundido en el disparador, por lo que eliminamos por completo para esta segunda toma, la posibilidad de que salga movida por el propio desplazamiento que realizamos por propia inercia al disparar, o por pulsar en exceso el mismo.
En cuanto entrenemos a nuestro dedo, veremos que es muy fácil soltar el disparador justo antes de que efectúe el tercer disparo. Incluso podemos realizar 3 o más disparos para asegurarnos. Pero con muy poca práctica, con 2 disparos es suficiente.
Cuando lo probé, luego al comparar los disparos en casa, pude comprobar la diferencia de nitidez entre la primera y la segunda toma. La última siempre estaba más nítida. Os puedo asegurar que en un porcentaje muy muy alto funciona. Con la práctica incluso podemos tranquilamente borrar las primeras tomas una vez volcadas las fotos, y ponernos a trabajar directamente con las segundas.
Como digo, se puede usar a partir de 1/60 - 1/40 y un par de pasos más lento. Es decir, cuando entramos en el umbral en que el pulso 'normal' comienza a flojear. Pero esto dependerá de cada persona, naturalmente. En mi caso he llegado a velocidades lentas con resultados aceptables. Tampoco es cuestión de hacerlo siempre, sino en algún caso puntual para una foto concreta. Por probar no perdemos nada.
Inconvenientes:
- Mayor desgaste de las piezas móviles de la cámara, especialmente de las cortinillas del obturador.
- Mayor espacio desperdiciado en la tarjeta.
- Poner en evidencia mi mala costumbre al disparar: He descubierto que apretaba como un borrico...
Espero que a alguien le sirva.
Se trata de un pequeño recurso que a mí, personalmente me funcionó, para evitar fotos movidas a velocidades moderadamente lentas, por ejemplo, entre 1/60 y un paso o dos más abajo. No se trata de sustituir al trípode, ni es un método infalible, pero algo ayuda en los momentos cuando no disponemos de nada más que la cámara pelada y nada donde apoyarnos. Si lo hacemos bien, podemos eliminar por completo las fotos trepidadas por culpa del movimiento al pulsar el botón disparador. Será como si usáramos un disparador externo, pero sin necesidad de trípode. Consiste en, además de tomar todas las precauciones consabidas a la hora de disparar, poner la cámara en modo ráfaga, y de ésta guisa, ir disparando ráfagas cortas de 2 fotos a cada motivo.
La razón de esto es muy simple. Con el primer disparo, y pese a todas las precauciones que tomemos, con velocidades lentas (o focales largas) existirá un alto porcentaje de fotos movidas al primer disparo. Pero una vez se haya efectuado éste, y para cuando esté a punto de saltar automáticamente el segundo disparo, nuestro dedo ya estará totalmente quietecito y hundido en el disparador, por lo que eliminamos por completo para esta segunda toma, la posibilidad de que salga movida por el propio desplazamiento que realizamos por propia inercia al disparar, o por pulsar en exceso el mismo.
En cuanto entrenemos a nuestro dedo, veremos que es muy fácil soltar el disparador justo antes de que efectúe el tercer disparo. Incluso podemos realizar 3 o más disparos para asegurarnos. Pero con muy poca práctica, con 2 disparos es suficiente.
Cuando lo probé, luego al comparar los disparos en casa, pude comprobar la diferencia de nitidez entre la primera y la segunda toma. La última siempre estaba más nítida. Os puedo asegurar que en un porcentaje muy muy alto funciona. Con la práctica incluso podemos tranquilamente borrar las primeras tomas una vez volcadas las fotos, y ponernos a trabajar directamente con las segundas.
Como digo, se puede usar a partir de 1/60 - 1/40 y un par de pasos más lento. Es decir, cuando entramos en el umbral en que el pulso 'normal' comienza a flojear. Pero esto dependerá de cada persona, naturalmente. En mi caso he llegado a velocidades lentas con resultados aceptables. Tampoco es cuestión de hacerlo siempre, sino en algún caso puntual para una foto concreta. Por probar no perdemos nada.
Inconvenientes:
- Mayor desgaste de las piezas móviles de la cámara, especialmente de las cortinillas del obturador.
- Mayor espacio desperdiciado en la tarjeta.
- Poner en evidencia mi mala costumbre al disparar: He descubierto que apretaba como un borrico...
Espero que a alguien le sirva.