rammormae
08/01/12, 20:41:51
Las cámaras de tipo EVIL, y más en concreto las de la serie G de Panasonic (con visor electrónico), me han atraído desde su lanzamiento. Quería probar una alternativa a mi 450D por los problemas que me daba, en especial enfoque impreciso en muchos casos (paisajes en particular, en que no siempre hay motivos de alto contraste) y fotometría algo imprecisa (solo 35 puntos de ponderación para el cálculo de la exposición). También se me hace pesado cargar con todo el equipo: 450d, objetivos 15-85 y 70-300 (a veces un 100 macro) en su bolsa Lowepro, además de trípode si quiero fotos con buen foco en paisaje (enfocando en liveview).
Así que, hace ahora un año, compré una G1 de segunda mano, y el sistema me pareció muy conveniente en muchos aspectos. Los principales son:
Visor electrónico de calidad. Tiene sus ventajas y desventajas respecto a un visor óptico, en función del tipo de fotografías que hagas. Para fotos de acción (personas en movimiento, deportes o fauna) son poco adecuados. Pero para fotos más pausadas me parecen muy convenientes: pueden ser mucho más grandes que uno óptico independientemente del tamaño del sensor, facilitándose mucho la composición; permiten apreciar la fotometría y balance de blancos antes del disparo y justo después del mismo; permiten hacer foco manual muy preciso, ampliando una parte de la imagen; puede utilizarse un sistema de medición fotométrica muy preciso, basado en el sensor (con muchos puntos de ponderación); permiten añadir información útil, tal como histograma, indicadores de nivel, etc.
Disminución de peso y volumen apreciable respectoa una reflex de espejo, en especial en las ópticas. A costa, claro está, de un sensor más pequeño que los de tipo APS-C, con lo que pierdes calidad en el propio sensor, con mayor ruido y menor rango dinámico. Pero la calidad es suficiente a ISOs bajos y medios, y mucho mejor que en cualquier compacta.
El enfoque por contraste de estas cámaras es muy preciso y suficientemente rápido, al menos con el objetivo de serie (un 14-45 mm con factor de multiplicación x2).
Así que, tentado por el sistema, y a pesar de que la imagen es algo peor que la que puedo obtener con mi 450D (si ha enfocado bien), decidí adquirir hace poco un teleobjetivo (un 45-200mm). Aquí es donde he visto con claridad sus limitaciones. El enfoque con este tele es sensiblemente más lento que con el zoom corto de 14-45 mm, además es bastante más impreciso; desde luego no es válido para fauna, deporte o foto de acción. No resiste la comparación con el enfoque por diferencia de fase de un réflex normal en cuanto a rapidez.
Por otra parte, el sensor de Panasonic no es de lo mejor, ni siquiera considerando la diferencia de tamaño con el APS-C. Esto podría cambiar con el tiempo, pero, a juzgar por lo que se dice en diversos foros y revisiones, tras varias generaciones de cámaras los sensores del sistema no han mejorado mucho, ni siquiera en las cámaras de Olympus de este sistema (también de origen Panasonic). Tampoco son muy buenos los colores de los ficheros jpg, y el programa de revelado RAW es de pena; el color que da Olympus se dice que es mucho mejor. Tampoco me gusta demasiado el formato 4/3 de la imagen, prefiero el 3/2 clásico, más panorámico.
Y no hay disponibles demasiadas ópticas. Es especialmente llamativo que no tengan un objetivo macro de precio razonable (el Zeiss de 45 mm vale un Potosí), sobre todo porque una de las ventajas de este sistema podría ser el macro, por la facilidad de enfoque manual que ya he comentado. Tampoco hay angulares de focal inferior a 14 mm a precio razonable.
Así que, como sistema universal, que sea versátil, me parece más adecuado seguir con una réflex de espejo de Canon (o Nikon). Es posible que los sistemas de espejo traslucido de Sony puedan ser una alternativa a considerar en el futuro si ofrecen buenas ópticas a precios moderados. Ahora veo las posibilidades de este sistema SLT que parecía tan raro: conservan el rápido sistema de enfoque de diferencia de fase, al parecer muy preciso por no tener partes móviles y un solo espejo, con las ventajas (y también desventajas) de un visor electrónico, que además ha sobrepasado en mucho al de Panasonic por tamaño, resolución y contraste. Parece además que el sistema de las SLT es muy adecuado para el vídeo (de esto no entiendo).
Por otra parte, el sistema de Panasonic está muy bien si no te hacen falta muchos objetivos, teleobjetivos largos o rapidez de enfoque extrema, pero quieres un equipo ligero y poco voluminoso, con más calidad de imagen (mucha más) que cualquier compacta. También las cámaras, al menos la G1 que he probado, están muy bien construidas, con ergonomía, mandos y posibilidades de configuración muy bien pensados. Un pequeño inconveniente es que las baterías no duran tanto como en las réflex normales, unos 300 disparos.
Así que respondo a mi propia pregunta: ni sí ni no. Son dos alternativas distintas:
Versatilidad máxima del sistema para las réflex de espejo, con su talón de Aquiles (para mí) en el visor demasiado pequeño, pero con muchos objetivos y accesorios a elegir. La fotometría se puede mejora con más puntos de ponderación: desde la 550d Canon utiliza 63, y Nikon tiene muchos más.
Máxima portabilidad para las EVIL, con peor comportamiento a altas sensibilidades, pero muy adecuadas para macro y foto callejera, además de un foco preciso en focales cortas. Sus puntos débiles son las sensibilidades altas, los teleobjetivos y las fotos de acción.
Perdonad el largo mensaje, pero espero que a alguien le valga mi experiencia. Saludos.
Así que, hace ahora un año, compré una G1 de segunda mano, y el sistema me pareció muy conveniente en muchos aspectos. Los principales son:
Visor electrónico de calidad. Tiene sus ventajas y desventajas respecto a un visor óptico, en función del tipo de fotografías que hagas. Para fotos de acción (personas en movimiento, deportes o fauna) son poco adecuados. Pero para fotos más pausadas me parecen muy convenientes: pueden ser mucho más grandes que uno óptico independientemente del tamaño del sensor, facilitándose mucho la composición; permiten apreciar la fotometría y balance de blancos antes del disparo y justo después del mismo; permiten hacer foco manual muy preciso, ampliando una parte de la imagen; puede utilizarse un sistema de medición fotométrica muy preciso, basado en el sensor (con muchos puntos de ponderación); permiten añadir información útil, tal como histograma, indicadores de nivel, etc.
Disminución de peso y volumen apreciable respectoa una reflex de espejo, en especial en las ópticas. A costa, claro está, de un sensor más pequeño que los de tipo APS-C, con lo que pierdes calidad en el propio sensor, con mayor ruido y menor rango dinámico. Pero la calidad es suficiente a ISOs bajos y medios, y mucho mejor que en cualquier compacta.
El enfoque por contraste de estas cámaras es muy preciso y suficientemente rápido, al menos con el objetivo de serie (un 14-45 mm con factor de multiplicación x2).
Así que, tentado por el sistema, y a pesar de que la imagen es algo peor que la que puedo obtener con mi 450D (si ha enfocado bien), decidí adquirir hace poco un teleobjetivo (un 45-200mm). Aquí es donde he visto con claridad sus limitaciones. El enfoque con este tele es sensiblemente más lento que con el zoom corto de 14-45 mm, además es bastante más impreciso; desde luego no es válido para fauna, deporte o foto de acción. No resiste la comparación con el enfoque por diferencia de fase de un réflex normal en cuanto a rapidez.
Por otra parte, el sensor de Panasonic no es de lo mejor, ni siquiera considerando la diferencia de tamaño con el APS-C. Esto podría cambiar con el tiempo, pero, a juzgar por lo que se dice en diversos foros y revisiones, tras varias generaciones de cámaras los sensores del sistema no han mejorado mucho, ni siquiera en las cámaras de Olympus de este sistema (también de origen Panasonic). Tampoco son muy buenos los colores de los ficheros jpg, y el programa de revelado RAW es de pena; el color que da Olympus se dice que es mucho mejor. Tampoco me gusta demasiado el formato 4/3 de la imagen, prefiero el 3/2 clásico, más panorámico.
Y no hay disponibles demasiadas ópticas. Es especialmente llamativo que no tengan un objetivo macro de precio razonable (el Zeiss de 45 mm vale un Potosí), sobre todo porque una de las ventajas de este sistema podría ser el macro, por la facilidad de enfoque manual que ya he comentado. Tampoco hay angulares de focal inferior a 14 mm a precio razonable.
Así que, como sistema universal, que sea versátil, me parece más adecuado seguir con una réflex de espejo de Canon (o Nikon). Es posible que los sistemas de espejo traslucido de Sony puedan ser una alternativa a considerar en el futuro si ofrecen buenas ópticas a precios moderados. Ahora veo las posibilidades de este sistema SLT que parecía tan raro: conservan el rápido sistema de enfoque de diferencia de fase, al parecer muy preciso por no tener partes móviles y un solo espejo, con las ventajas (y también desventajas) de un visor electrónico, que además ha sobrepasado en mucho al de Panasonic por tamaño, resolución y contraste. Parece además que el sistema de las SLT es muy adecuado para el vídeo (de esto no entiendo).
Por otra parte, el sistema de Panasonic está muy bien si no te hacen falta muchos objetivos, teleobjetivos largos o rapidez de enfoque extrema, pero quieres un equipo ligero y poco voluminoso, con más calidad de imagen (mucha más) que cualquier compacta. También las cámaras, al menos la G1 que he probado, están muy bien construidas, con ergonomía, mandos y posibilidades de configuración muy bien pensados. Un pequeño inconveniente es que las baterías no duran tanto como en las réflex normales, unos 300 disparos.
Así que respondo a mi propia pregunta: ni sí ni no. Son dos alternativas distintas:
Versatilidad máxima del sistema para las réflex de espejo, con su talón de Aquiles (para mí) en el visor demasiado pequeño, pero con muchos objetivos y accesorios a elegir. La fotometría se puede mejora con más puntos de ponderación: desde la 550d Canon utiliza 63, y Nikon tiene muchos más.
Máxima portabilidad para las EVIL, con peor comportamiento a altas sensibilidades, pero muy adecuadas para macro y foto callejera, además de un foco preciso en focales cortas. Sus puntos débiles son las sensibilidades altas, los teleobjetivos y las fotos de acción.
Perdonad el largo mensaje, pero espero que a alguien le valga mi experiencia. Saludos.