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Ver la Versión Completa : La equivalencia en fotografía



Alfredo Oliva Delgado
19/06/14, 18:43:37
Me gusta que los fotógrafos escriban sobre fotografía. Como lo hizo Minor White, el fotógrafo estadounidense fundador de la revista Aperture, que nos dejó algunas lúcidas reflexiones que siguen tendiendo interés casi medio siglo después. Una de ellas es la referida al concepto de equivalencia en fotografía, una idea interesante de cara a entender el impacto emocional de muchas fotografías. La equivalencia es la capacidad de una imagen para suscitar en el espectador el recuerdo de una vivencia o de algo que sabe de sí mismo. Podría decirse que la fotografía se convierte en un símbolo o una metáfora de algo que está más allá de lo fotografiado y que se despierta con su visión. Así, la corteza de un árbol puede recordarnos la rudeza de un antiguo profesor; la suavidad de unas sábanas despertarnos los sentimientos de ternura hacia nuestra pareja.
Aunque en muchas ocasiones el fotógrafo no será consciente de esa equivalencia, la puede usar deliberadamente para tratar de transmitir y evocar ciertos sentimientos en los espectadores, sirviéndose para ello de las cualidades expresivo-evocativas de objetos, formas y superficies. Pensemos, por ejemplo en el poder de las texturas, por su capacidad sinestésica para generar sensaciones táctiles u olfativas: vemos la suavidad de unas toallas recién lavadas y sentimos en la piel su frescura a la vez que olemos su fragancia. Incluso podemos escuchar una canción de la infancia. Y todo ello puede revelarnos algo de nosotros mismos (observadores) o de nuestros sentimientos hacia alguna persona. Sin duda se trata de una experiencia muy íntima y personal, ya que el momento en que la imagen se abre como un armario para mostrarnos su interior ocurre dentro de nosotros mismos. Tiene que ver con las experiencias vividas por cada sujeto, lo que explica que no todos reaccionemos de la misma forma ante la contemplación de una fotografía.
Por otra parte, no todas las imágenes tienen el mismo poder evocador. Algunas son tan evidentes que suscitarán mucho consenso, pues el "mensaje" estará bien claro. Pero generarán poco misterio. Otras, en cambio, son menos literales y mucho más ambiguas y se resisten a mostrarnos lo que ocultan. En esos casos la imagen puede actuar como un espejo en el que vemos reflejado algo de nosotros mismos que nos puede llegar a conmover. Esos extraños mecanismos por los que una fotografía funciona como un equivalente en la mente del observador son conocidos por la psicología desde hace tiempo. Cuando se trata de las imágenes muy evidentes suele actuar la empatía, esa emoción compartida que sentimos al ver un rostro que ríe o que llora y que nos contagia de inmediato. Pensemos, por ejemplo, en la conocida fotografía de Dorothea Lange de una madre refugiada en un cobertizo junto a sus hijos. Será muy difícil que esa imagen nos deje insensibles ante la tristeza que refleja el rostro materno, y sólo sujetos con déficits de empatía no se sentirán conmovidos en mayor o menor medida.
Distintos son los mecanismos que actúan en imágenes cargadas de ambigüedad, por no mostrar claramente un objeto que nos resulta difícil de identificar, o por estar movidas o desenfocadas. En estos casos en los que la ambigüedad nos impulsa a inventarnos el objeto, el mecanismo psíquico es la proyección, que lleva al observador a proyectar sobre la imagen su propio mundo interno, de forma que la respuesta emotiva variará en función de las experiencias y rasgos de su personalidad. No en vano los psicólogos se han servido de imágenes ambiguas para explorar la personalidad y la psique de sus pacientes, como ocurre con el test de Rorscharch consistente en presentar al sujeto una serie de manchas de tintas con formas poco definidas.
Esta diversidad en la respuesta emocional ante una imagen es la que explica que en muchas ocasiones la reacción de quienes observan alguna de nuestras fotos nos resulte sorprendente e incluso descorazonadora. La audiencia ve lo que desea o lo que puede ver y no lo que el fotógrafo pretendía mostrar. Pero ahí radica también el encanto poético de algunas fotografías, en lo abierta que están a la interpretación. En lo que sugieren más que en lo que muestran. Si el fotógrafo documental puede comunicar mucha información con su cámara; el creativo (en palabras de White) puede trabajar con ese poder enorme de sugestión insuflando sus imágenes con un aliento poético que las trasciende. Si antes aludí a una verdadera obra maestra de Dorothea Lange como ejemplo de esa fotografía literal o documental, me gustaría terminar haciendo referencia a una fotografía de otro fotógrafo igualmente clásico, André Kertész. En Martinica, obra de 1972, todo es impreciso, no existe certeza, el misterio es absoluto y nuestro corazón se conmueve ante esta imagen. Es pura poesía visual.
http://reflexionesfotografia.blogspot.com.es/2014/06/la-equivalencia-en-fotografia.html

Un saludo

fardal
20/06/14, 08:24:39
:aplausos:aplausos
Muy buen post Alfredo, muchas gracias por compartir esas valiosas reflexionas.
Si no lo has hecho ya, que imagino que si, te recomiendo la lectura del ensayo que realizó Susan Sontag "sobre la fotografía". Un libro que, en manos de un apasionado del tema, se saborea página a página... :wink:

chema martinez
20/06/14, 08:53:03
Cierto que la fotografía tiene algo de subjetivo (su interpretación por el espectador), sin embargo una buena fotografía es la que genera emociones de empatía o de evocación de sentimientos, según sea más literal o más ambigua. Una buena foto despierta esas emociones y una mala imagen no, pasa más indiferente.

Creo que algo parecido ocurre con el resto de manifestaciones artísticas, ya no sólo las que se perciben con la vista. Estoy pensando en la música, donde un gran concertista puede tener un dominio casi absoluto de la técnica, por ejemplo al piano, pero en sus conciertos faltarle algo, fuerza, sentimiento o mejor dicho, despertar emociones en el conjunto de espectadores. Con la fotografía pasa igual, donde el fotógrafo por más que domine el aspecto formal y técnico de la toma de imagen, si no despierta emociones no llega a ser un buen fotógrafo.

Conozco algún caso contrario, en el que apenas se molesta en conocer los entresijos de su cámara, pero hace fotos que llegan al corazón.

Luego estamos los que no dominamos el aspecto formal y que rara vez provocamos un sentimiento más allá de la indiferencia, jajaja.

Alfredo Oliva Delgado
20/06/14, 14:18:37
Buen libro, fardal. Creo que lo he leído tres veces. Y puede que caiga alguna más.

Chema gracias por el comentario. Y no te flageles tanto :wink:

Saludos

bambie
21/06/14, 03:06:09
Venga, como es casi verano me tiro a la piscina.. ¿estas leyendo "poetica fotográfica" verdad?, y empezaste a tirar del hilo! jejeje. Si no, es un libro que te recomiendo :).

Es un muy buen post con cosas muy interesantes, en lo único que no estoy de acuerdo es en el ejemplo de la tía dorotea y su foto, personalmente no me produce ningún tipo de síntoma, y no me veo como una persona con mis facultades empáticas mermadas, es que realmente nunca la me da la impresión de que esté muy preocupada la señora :p, supongo que como bien apuntas al final, cada uno reaccionamos de distinta manera a las fotos ambiguas, cosa que bajo mi punto de visto, son todas.

Un saludete!

chema martinez
21/06/14, 11:45:55
Cuando se trata de las imágenes muy evidentes suele actuar la empatía, esa emoción compartida que sentimos al ver un rostro que ríe o que llora y que nos contagia de inmediato. Pensemos, por ejemplo, en la conocida fotografía de Dorothea Lange de una madre refugiada en un cobertizo junto a sus hijos. Será muy difícil que esa imagen nos deje insensibles ante la tristeza que refleja el rostro materno, y sólo sujetos con déficits de empatía no se sentirán conmovidos en mayor o menor medida.


...no estoy de acuerdo es en el ejemplo de la tía dorotea y su foto, personalmente no me produce ningún tipo de síntoma, y no me veo como una persona con mis facultades empáticas mermadas, es que realmente nunca la me da la impresión de que esté muy preocupada la señora

Yo diría que Alfredo pone la instantánea de Lange como ejemplo de foto documental que despierta esa empatía, aunque yo pienso que también deja cierto margen a la interpretación personal, como es tu caso, bambie. Sin embargo, en el ámbito documental hay otras fotos que no dan pie a interpretación ninguna, con un mensaje claro y contundente. ¿Quién no se ha estremecido nunca al ver el horror que recoge la foto de Nick Ut de la niña quemada por napalm? http://www.lavanguardia.com/cultura/20120606/54304758122/foto-nina-del-napalm-40-anos.html. Creo que en este caso la empatía es la que nos hace pasar un muy mal rato.

Alfredo Oliva Delgado
21/06/14, 18:59:25
Venga, como es casi verano me tiro a la piscina.. ¿estas leyendo "poetica fotográfica" verdad?, y empezaste a tirar del hilo! jejeje. Si no, es un libro que te recomiendo :).

Es un muy buen post con cosas muy interesantes, en lo único que no estoy de acuerdo es en el ejemplo de la tía dorotea y su foto, personalmente no me produce ningún tipo de síntoma, y no me veo como una persona con mis facultades empáticas mermadas, es que realmente nunca la me da la impresión de que esté muy preocupada la señora :p, supongo que como bien apuntas al final, cada uno reaccionamos de distinta manera a las fotos ambiguas, cosa que bajo mi punto de visto, son todas.

Un saludete!

No lo he leído. Hace unas semanas en La Central estuve con la duda de si lo compraba o no, finalmente no lo hice. Pero creo que caerá pronto. De momento tengo lectura sobre fotografía. Para esta entrada o reflexión me basé en un texto de Minor White incluido en Estética Fotográfica, una recopilación de textos clásicos sobre fotografía de Joan Fontcuberta.
En cuanto a la foto de Dorothea Lange, creo que no fue buena idea elegir esa foto porque es demasiado conocida y nuestras impresiones al verla están muy condicionadas por lo que hemos leído sobre ella. Pero no creo que seas ningún psicópata, je, je...
La foto a la que alude Chema es un buen ejemplo. Ante esa imagen es difícil no sentir nada.

Saludos

bambie
21/06/14, 21:38:45
Conozco el libro, lo tengo apartado en un rincón, porque para ser sinceros desde que Foncuberta empezó con los rollos postfotográficos 2.0 y demás cada vez se me hace más pesado, por ende le cojo manía a sus lecturas anteriores, como ves algo psicópata si que soy jeje, pero a ver si le echo un ojo.

Quizá si era un mal ejemplo, pero Chema ha hecho un buen apunte de una fotografía de ese tipo, porque al final las fotos te pueden tocar la patatuela muy directamente.

Un saludo a ambos!

Alfredo Oliva Delgado
22/06/14, 23:19:10
Bueno, a mí también me cansa mucho el Fontcuberta posmoderno, pero en ese libro se limita a escribir el prólogo. El resto son escritos de otros fotógrafos clásicos. Un libro en castellano que está muy bien en cuanto a relación calidad precio es La genialidad de la fotografía de Gerry Badger.
Saludos

Alfredo Oliva Delgado
24/06/14, 23:31:42
Venga, como es casi verano me tiro a la piscina.. ¿estas leyendo "poetica fotográfica" verdad?, y empezaste a tirar del hilo! jejeje. Si no, es un libro que te recomiendo :).

Es un muy buen post con cosas muy interesantes, en lo único que no estoy de acuerdo es en el ejemplo de la tía dorotea y su foto, personalmente no me produce ningún tipo de síntoma, y no me veo como una persona con mis facultades empáticas mermadas, es que realmente nunca la me da la impresión de que esté muy preocupada la señora :p, supongo que como bien apuntas al final, cada uno reaccionamos de distinta manera a las fotos ambiguas, cosa que bajo mi punto de visto, son todas.

Un saludete!
Acabo de pillarme Poética Fotográfica. Veremos qué tal :wink:
Saludos

bambie
25/06/14, 16:55:35
Vaya! espero que te guste, yo lo llevo por la mitad y bueno, quitando el prólogo, tiene su punto, ahí encontrarás porque te dije lo de la equivalencia jejej.

Tienes mucha razón con el de estética fotográfica, al ser casi un libro de citas no debería influir mucho, pero ya sabes, manías de uno.. Y el de Gerry es buenísimo, lo único malo es su tamaño, que hace casi imposible transportarlo como libro llevadero, pero el recorrido que hace es tremendo!

Un saludo!

Alfredo Oliva Delgado
03/07/14, 10:43:06
Vaya! espero que te guste, yo lo llevo por la mitad y bueno, quitando el prólogo, tiene su punto, ahí encontrarás porque te dije lo de la equivalencia jejej.

Tienes mucha razón con el de estética fotográfica, al ser casi un libro de citas no debería influir mucho, pero ya sabes, manías de uno.. Y el de Gerry es buenísimo, lo único malo es su tamaño, que hace casi imposible transportarlo como libro llevadero, pero el recorrido que hace es tremendo!

Un saludo!
Pues ya he empezado a leer el libro (Poética Fotográfica) y me parece muy bueno. :wink: Totalmente recomendable para el interesado en estos asuntos más teóricos.
saludos

bambie
03/07/14, 14:40:35
Me alegro! me encantaría leer alguna reflexión de las tuyas cuando lo termines :).

Un saludo

Alfredo Oliva Delgado
03/07/14, 23:31:19
Seguro que algo caerá.
Me gustó este texto al comienzo del libro:
"Al carecer de pasado, las primeras miradas de los precursores de la historia de la fotografía fueron únicas. Cuando alguien toma una cámara fotográfica con el fin de expresar algo por primera vez, se encuentra, al igual que los precursores, ante su primera mirada. Esa primera mirada también es única a pesar de tener un pasado colmado de referentes. Hacia el alma de esas primeras miradas, la de los precursores o la que un día fue la propia, se necesita regresar en busca de una esencia disipada en la evolución de una obra o, a veces, ante la pérdida de nuevas perspectivas.
Existe, además, otra primera mirada: la que surge durante el proceso evolutivo en la madurez de la obra de un autor. En el hecho creativo, cuando se logra la primera aportación personal al lenguaje y a la historia del medio, aparece esa otra primera mirada. En un proceso de creación individual hay que saber distinguir entre el final de unos trabajos de aprendizaje llenos de influencias y el principio de algo único y definitorio. Un aspecto que hay que valorar para, posteriormente, llegar a progresar. El hallazgo de esa, su otra primera mirada, es el inicio de una creación continuada sin más referentes que los propios".

Saludos:-)

Alfredo Oliva Delgado
28/08/14, 09:33:21
Venga, como es casi verano me tiro a la piscina.. ¿estas leyendo "poetica fotográfica" verdad?, y empezaste a tirar del hilo! jejeje. Si no, es un libro que te recomiendo :).

Es un muy buen post con cosas muy interesantes, en lo único que no estoy de acuerdo es en el ejemplo de la tía dorotea y su foto, personalmente no me produce ningún tipo de síntoma, y no me veo como una persona con mis facultades empáticas mermadas, es que realmente nunca la me da la impresión de que esté muy preocupada la señora :p, supongo que como bien apuntas al final, cada uno reaccionamos de distinta manera a las fotos ambiguas, cosa que bajo mi punto de visto, son todas.

Un saludete!

Bambie, leí el libro este verano y me ha gustado mucho. Creo que es un trabajo muy interesante, sobre todo en lo referente al análisis de la narrativa fotográfica. Es uno de esos libros que te aportan nuevos puntos de vista sobre la fotografía que van más allá de los tópicos más o menos manidos. Incluso le dediqué una pequeña reseña en mi blog. Hasta me escribió el autor (Llorenc Raich) para agradecerme la reseña. http://reflexionesfotografia.blogspot.com.es/2014/08/l-fotografia-digital-ha-traido-consigo.html
Un saludo

bambie
28/08/14, 17:01:04
Vaya! me alegra mucho que te gustara, yo aún no lo termine, soy un poco lentorro para estas cosas jeje. A ver si le echo un ojillo a tu reseña, seguro que también merece la pena :)

Un saludete!

Alfredo Oliva Delgado
31/08/14, 11:39:41
Creo que la parte final, más centrada en la narrativa y en combinación de fotografías en trípticos, reportajes, series, etc., es la más novedosa. Tiene mucho jugo.
saludos

bambie
02/09/14, 23:00:48
Bueno, me puse a hacer los deberes y lo terminé. La verdad es que razón no te falta, los mejores temas me parecen los centrales, y quizá como bien dices el de la narrativa destaque más, aunque el de la realidad como medio a mi me gustó mucho también..

En definitiva, una lecturilla muy recomendada!