Una reflexión sobre los concursos y los premios fotográficos
Buenas tardes.
Una reflexión sobre los concursos y los premios fotográficos, “ver” o “mirar”.
Resulta que un día cayo en mis manos las bases de un prestigioso concurso fotográfico, en las cuales figuraba entre que si el tema debe de ser ……., que refleje ………, el tamaño de las fotos deberá de ser ………, montadas en ………., y lo que más me sorprendió, venían los nombres del jurado, entre ellos el nombre de un “prestigioso fotógrafo”, por cierto premio nacional de fotografía, y que a mi me “gusta muchísimo”, es decir, es uno de mis “ídolos”, fotográficamente hablando, ya le vale.
No pensaba presentarme, pues no suelo acudir a estos acontecimientos, ya que no me considero un buen fotógrafo, pero después de ver esto, y más después de comprobar al cabo del tiempo los ganadores del concurso y ver las fotos en cuestión, llegue a la conclusión que los concursos y premios fotográficos, en muchas ocasiones, tocan y no se ganan.
¿Por qué digo esto?, pues vamos a entrar un poco más en materia, todo me viene dado por una duda que siempre me ha invadido en este tinglado de la fotografía, resulta que llevo mucho tiempo haciendo fotos y he llegado a la conclusión de que soy muy mal fotógrafo, me explico, cuando tenia 16, 17 años, ya llovió desde entonces, y más en mi tierra, que por medio de un colega, contactamos con el padre de su novia de entonces, fotógrafo famoso y afamado de nuestra Noble y Benemérita ciudad, de este hombre aprendí todo lo que se, luego me han ido completando y aclarando muchas cosas que yo pensaba que eran dogmas y que por suerte para mi tenían una explicación científica, yo soy de letras de toda la vida, de esos de Latín y Griego.
Pues bien este señor era capaz de “ver” una fotografía sin necesidad de “mirar” por el visor de su Leica M3, a nosotros aquella cámara nos maravillaba, nosotros teníamos una Nikon F2, no se de quien era aquella cámara, y aquel hombre nos “enseñaba” la foto, y nos daba la velocidad y diafragma, que mi amigo comprobaba con el fotómetro de aguja de su padre y quedaba la escena clavada.
Entonces, al cabo de los años, bueno de muchos años, se me planteo la duda, al ver los resultados de mis fotos, de si en realidad lo que yo hacia por el visor de la cámara era “ver” o “mirar”, y después de darle unas cuantas vueltas, analizar trabajos y esas cosas que se suelen hacer cuando uno se quiere analizar, he llegado a la conclusión de que yo “miro” por el visor, pero no se “ver” una fotografía, este apartado de “ver” lo tengo que suplir con mis pocos conocimientos técnicos.
Este es un buen dilema para mantener un extenso debate, cuándo cogemos una cámara, y nos llevamos el visor al ojo, que hacemos realmente, ¿”miramos” o “vemos”?, pensemos, reflexionemos con un aguardiente cerca, démosle un par de vueltas por el cerebro y escribamos nuestra reflexión.
Todo esto viene un poco a cuento de ¿Por qué pienso que los concursos, a veces tocan mas que se ganan?, pues, precisamente por este tinglado del producto final de esta afición, la mancha fotográfica, en casi todos los concursos que he visto el resultado final y he podido contemplar gran parte de “la selección” final, siempre me he quedado con aquella fotografía que no había ganado, ni siquiera le habían dado un accésit de esos, y es que esto de si esta es buena o no, es muy subjetivo, por ejemplo, a mi me gusta romper con las composiciones clásicas, llevando la contraria en algunos aspectos, debe de ser ese espíritu rebelde que a mi edad todavía queda de mi juventud, así que los retratos los suelo hacer en horizontal, me encanta ver como me los ponen “a parir”, normalmente una foto, digo normalmente, la solemos leer de izquierda a derecha, a mi me gusta de derecha a izquierda, y …., en fin otras tantas tonterías.
Lo que a mi me puede parecer una buena fotografía, pues porque la composición, esos grises…, lo que sea me llama la atención y me transmite algo, para otra persona esa foto no es nada, no cumple con las reglas establecidas o se sale del contexto del concurso, por lo tanto la elección de un jurado siempre será objetiva, siempre estará, claramente, presente el componente del gusto de los miembros del jurado o impuesto el gusto de esa persona, que teóricamente es un “buen” fotógrafo, aquí entraríamos en otro debate, ¿Qué es un buen fotógrafo?, ala, otro frente abierto para reflexionar.
Cuando algo que una persona o grupo de personas hace y tiene que ser juzgado por otro grupo de personas, llamado jurado, siempre estará presente eso, eso de lo que yo creo y yo opino y yo “veo”, por eso no me gustan los concursos y creo que el darle a un señor o señorita un premio nacional de fotografía por toda una carrera fotográfica, no se….., y a partir de ahí, cualquier cosa que haga, zas….. cada foto vale un “huevo”, sobre esto hay multitud de ejemplos, y mucho que opinar.
No se, quizás no me he explicado muy bien, quizás no se me entiende bien lo que quiero decir, bueno, pero la conclusión es clara, no me gustan los concursos, me gusta que mis amigos y no tan amigos me critiquen mi trabajo fotográfico, no suelo opinar mucho sobre las fotos de los demás, pienso que si te atreves a enseñar tu trabajo ya tienes bastantes ….. entonces solo te podré decir, ¡coño, tío, que guapa!!!!, como la has hecho.
Y lo que si tengo muy claro es que para hacer “buenas fotos”, hay que saber “ver”, “mirar” lo podemos hacer todos los mortales y algún inmortal.
Muchas gracias por aguantar este rollo.
Salud.