Ya he vuelto a casa, que se le va a hacer... En cuanto pueda os pongo alguna foto del SongKran.
Por lo demás, el cambio más significativo que he notado ha sido la ausencia de puestos callejeros durante el día. O su total desaparición en algunas zonas.
Especialmente reseñeble es la desaparición de los puestos de comida en el Soi 38 de Sukhumvit, que era una de las zonas mas recomendables cuando se buscaba una experiencia autentica de cocina callejera en Bangkok. Hay protestas de los vendedores, pero me temo que poco resultado van a tener.
Las autoridades de Bangkok se han embarcado en una lucha contra los puestos callejeros, a los que en muchas zonas solo les permiten instalarse a partir de las 6 de la tarde.
Los baritos callejeros de Sukhunvit siguen ahí, como siempre, a partir de medianoche pero sin música.
Hay rumores -mas que posiblemente ciertos- que dicen que detrás de esta lucha contra los puestos callejeros se esconden intereses inmobiliarios, lo que parece cierto en el caso del Soi 38 y en alguna zona cercana al soi 7.
Por lo demás, Bangkok sigue tan surrealista, multitudinaria y viva como siempre lo ha estado.
También es reseñable la poca presencia de turistas occidentales -también puede ser por la época- y el considerable aumento de visitantes del subcontinente indio y de los países árabes.
Ahora me toca esperar hasta Septiembre para volver.

