Buenas, llevo un tiempo leyendo el foro pero hasta hace poco no me había dado de alta para poder participar. Y ya que estamos, mejor me presento. Se que en general las presentaciones suelen ser más cortitas, pero ya que nos ponemos, mejor contar algo.

Me considero un aficionado experimentado, en el sentido de viejo, que no de sabio. Pero como bien dicen, el buen juicio proviene de la experiencia y la experiencia proviene del mal juicio.

Mi afición a la fotografía empezó a la tierna edad de 9 años. Había una cámara en casa, una kodak instamatic 25. Era una cámara con apertura fija f/11, focal fija de 44 mm y enfoque fijo a infinito. Tenia un switch que permitía elegir dos velocidades de obturación, 1/90 para fotos a pleno sol y 1/40 para sombra/nublado/flash. Para los mas jóvenes aquí dejo una foto:


Un día nublado y oscuro, aprovechando que mis padres no estaban en casa, cogí la cámara, me asegure de poner la velocidad de obturación en nublado/sombra, levante bien las persianas y al lado de la ventana hice algunas fotos de mi hermana pequeña. Con la emoción me pulí todo el carrete y mi madre me pego una bronca por malgastar . Cuando llegaron las fotos eran todas oscuras y azuladas . Ese día aprendí que lo de sombra/nublado no daba para fotos de interior y que lo de hacer fotos contraluz era una mala idea. Ese día también fue el fin de la carrera de mi hermana como modelo .

Desde entonces me dejaban hacer las fotos familiares en pequeñas salidas. Nunca he entendido porque se empeñaban en que les pusiese a todos en el centro de la foto y que se viesen bien los pies . Cuando yo lo que buscaba era que se viese donde habían estado, aunque para eso tuviese que ponerles en una esquinita y cortarlos por las rodillas y a veces por la cintura. Cosa que parece ser que les molestaba mucho, especialmente a mi abuela . Lo de los pies era una obsesión, si no se veían los pies no era una buena foto . No recuerdo que fue de esa cámara, no se si se rompió o simplemente mi madre se canso de gastar dinero en carretes y revelados. Eramos una familia modesta y no hubo mas cámaras en casa.

Muchos, muchos, muchos años después, con mi primer sueldo me compre una réflex . Era una pentax totalmente manual, apertura manual, obturación manual, enfoque manual y el avance de la película se hacia mediante una palanca que tenias que avanzar después de cada disparo. La gran ventaja es que era muy fácil hacer exposiciones múltiples, básicamente era lo que me pasaba cada vez que después de tirar una foto me olvidaba de darle a la manivela para avanzar el fotograma . Tampoco había modos de exposición, el fotometro solo calculaba la media de la imagen, a costa de quemar diapositivas acabe aprendiendo a subexponer los gatos negros y sobreexponer las fotos en la nieve . Al principio usaba negativo como todo el mundo, pero pronto descubrí las diapositivas. Con ellas llego el proyector de diapositivas. Enseñar fotos con el proyector era una gozada. Al poco probé la Fuji Velvia 50 me enamore de su color y su contraste. Era una película complicada porque había muy poco margen y como la exposición no fuese perfecta quemabas las luces o las sombras eran negro carbón. Ademas el rango dinámico era muy limitado, 4-5 pasos, por lo que había que elegir muy bien las escenas, o que parte de ellas querías resaltar. A pesar de las limitaciones de rango dinámico y un ASA (ISO para los nativos digitales) de 50, los colores y el contraste compensaban sus carencias. Esa cámara estuvo conmigo 10 años y a veces pienso que pese a sus limitaciones, es la que me ha dado las mejores fotos (aunque también las peores).

La pentax fue sustituida por una Canon EOS 50, ya con autofoco, programa automático, prioridad a la apertura o diafragma y por supuesto se podía seguir en manual. También tenia exposición matricial, promedio y parcial. Bracketing, compensación de exposición, etc ... Vamos casi todo lo que uno espera en una cámara moderna. Con esa cámara me compre la mayoría de objetivos EF que sigo teniendo hoy en día. Probablemente habría estado conmigo muchos años sino fuese por la llegada de la era digital. Al cabo de un tiempo me compre un escáner de negativos con el que escaneaba las diapositivas. Pero el gusanillo digital hizo que a la que las cámaras digitales empezaron a ser asequibles la cambiase por una EOS 350D.

La EOS 350D no es que fuese ninguna maravilla, pero ha sido muy resultona y sobretodo resistente. Sufrió varia caídas, la mas dramática desde casi 2 metros sobre una roca , y sin embargo sigue funcionando perfectamente . Al final la he cambiado por agotamiento. La pobrecilla la compre a mediados de 2005 y ha sido mi única cámara hasta que la jubile a principios de este mes cuando me llego la EOS RP. La muy bestia ha aguantado mas de 15 años y aun está plenamente operativa.

Y con eso llegamos al día de hoy, donde estoy con la RP como un niño el día de reyes .