Iniciado por
PericoPaco
Es verdad que el tipo y entorno del deporte a fotografiar marca mucho el posible uso de la óptica elegida. La forma o preferencia de como fotografiar también es importante y a tener mucho en cuenta.
Por ejemplo habrá a quien no le importe que según unos u otros objetivos, el porcentaje de AF en el encuadre cubra el 70 o el 80 o el 95%, y por contra habrá usuarios a los que esa circunstancia les importe mucho. Por cierto y respecto a eso, en la R7 tanto el EF 85 f/1.8 como el EF 135 f/2 L cubren ese 95%, mientras que el EF 200 f/2.8 L II y el EF 70-200 f/2.8 cubren el 70%.
Igualmente habrá usuarios que en la búsqueda del mejor instante y mejor foto, con una serie en ráfaga de 6 o 7 fotos por segundo le parezca suficiente, y habrá otros que por debajo de 30 por segundo les parezca poco.
Así mismo encontraremos fotógrafos a los que no les importe tanto el detalle y expresividad o espectacularidad de la foto, y sí el contexto de la acción en que se circunscribe el momento.
Y también los habrá que sean capaces de sacrificar velocidad por ruido a ISO alto, y los que respecto a eso no sean capaces de tragar con ello.
En cualquier caso todo eso anterior marcan niveles de tolerancia a nivel del fotógrafo. Luego ya están los imponderables que nos van a marcar las condiciones externas del entorno en el que tenemos que hacer las fotos.
Por ejemplo el tipo de deporte y sus innatas circunstancias es uno de ellos. El tamaño de la cancha es fundamental. No es lo mismo llegado el caso fotografiar voleibol que futbol grande o rugbi, o sin ir ya a esos exteriores grandes, hockey sobre hielo o mismamente tenis.
Muchas veces ese tipo diferente de deporte marca una menor o mayor luminosidad de la cancha. Por ejemplo el hockey sobre hielo es una variedad de deporte muy rápida y muy exigente, pero por suerte suele ir acompañado de una luminosidad en el entorno muy buena y bastante potente. Los deportes con luz de día y al aire libre, por ejemplo los de motor suelen gozar de buena luz, pero por contra las acciones suelen ser bastante rápidas y raramente cercanas.
La lejanía o posibilidad de fotografiar desde cerca, es otro factor que normalmente incide un montonazo, tanto a nivel de necesidad de gasto en cuanto a equipamiento óptico, como de posibles resultados fotográficos.
En fin, que los posibles condicionantes para en cada situación mejor elegir la óptica adecuada, son muy variados y casi nunca los mismos.
¿Qué me he encontrado yo como situaciones reales rarillas y un poco extremas? Pues por ejemplo y como curiosidad una competición de "chapas", o competiciones lejanas tipo "kitesurf", en donde si quieres obtener y presentar algo verdaderamente diferente, o de la mejor forma que sea literalmente te metes en el agua, o has de implementar sorprendentes y muy muy caros "pepinos" de objetivo.
Saludos.