Una vez vestido sales a la calle, estás preparado, estás solo.
Empiezas.
Un paso, luego otro, otro, así sucesivamente.
No sabes dónde vas, no te importa la dirección, pero corres.
Continuas solo.
Tus pensamientos te invaden, huyes.
Sientes cada respiración, cada latido de tu corazón.
Te sientes a ti mismo.
Eres libre.
Solo, pero libre.
Delante de ti hay un camino.
Detrás otro.
Siempre adelante, nunca atrás.
Cómo saber cuándo detenerte.
No importa, porque es tu camino.
El que tú haces.
Tú decides cuándo parar.
Sólo tú.
Libre.
Solo.
Homenaje a este bonito deporte de libertad y soledad personal.







Responder Citando


Marcadores