Tengo que agradecer a MARIO conservar mi equipo ( algo básico pero muy valorado) o mi integridad física, cuento la historia

Afotando por Madrid centro me pegan un tirón de la cámara y la mochila, gracias a que la tenía atada en la muñeca( la cámara) y me tiraron al suelo y pude fforcejear
con ellos, hasta que vino este compi y conseguimos que se fuesen,
sólo me costo un ojo algo colorado, y claro esta una merienda con mi
angel de la guarda.