todos, en mayor o menor medida, acabamos cayendo en el propio consumismo. No es tan lejano el día en que me iba con la tienda canadiense de 16 kg, la zenit con la que (aunque sea un mito, lo hice) clavaba las piquetas, cogía el tren 16 horas y me pasaba 12 días por los pirineos haciendo sopa de ortigas y comidas similares.
Hoy la gente que tiene esos mismos 20 años tiene las costumbres burguesas que ya he cogido yo (me llevan 20 años de adelanto): van en coche (y que tenga más de 115cv, ¿eh?, la tienda tiene que ser esa excepcional que se monta en 3 segundos y la cámara si no es de ultimísima generación, no voy a ningún lado. Es un poco triste, pero desde que la electrónica/informática ha invadido nuestras vidas tenemos la sensación de que nos falta algo si no tenemos el último modelo de todo.
¿lo que cuestan las cosas? ¡que difícil! pensar que cuando se consumía menos y todo era "artesano" había marcas (minolta o ricoh, por poner un ejemplo) que tenían calidad y mercado; y ahora que se consume, renueva, compra, se ha caído todo: somos de canon o somos de Nikon y poco más. Son paradojas de la vida y del capitalismo del que somos parte.
La verdad es que cuando cojo mi vieja minolta 7000 me sorprendo de que enfocando manualmente y esperando diez dias el revelado aún consiga fotos. Hago casi lo mismo con mi 400d y mi objetivo L, pero ahora el resultado que obtengo es inmediato (aún no sé para qué).
Y creo que dijo galdós "la rapidez, que es una virtud, engendra un vicio que es la prisa"
Tenemos mucha prisa...


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