Desde luego, encontrar en este país un SAT de cualquier cosa que funcione de forma impecable, o como mínimo razonable, es una auténtica azaña.
Lo que no me gusta un pelo es que haya que tragar con todo esto cuando se trata de productos en garantía y/o con defectos reconocidos. La reacción y satisfacción/restitución al cliente debería ser por parte de Canon, no de ningún SAT, y además de forma directa e inmediata.
Canon, dónde estas?![]()


Responder Citando


Marcadores