Raro, raro verlos, más allá de las excibiciones de cetrería... estando con el martín este verano, pasó uno recorriendo el cauce, y al rato unas plumillas por el agua...
Ni estando con la cámara armada da tiempo ni a verlos, ni en ráfaga... se ve el ojo perfectamente. Ese avistamiento, y además sacar algo decente es todo un logro.
Felicidades.
Un saludo.


Responder Citando
de azor. 

Marcadores