Después de cinco minutos de aria observando la foto, puedo asegurar que me ha tocado la fibra.
Cuando he visto la imagen y he leído el título y visto la música con que la acompañas, sólo tenía una pregunta en mente: ¿pero por qué el rojo?
Me chocaba un color tan vibrante con una persona sin fuerza alguna.
Conforme avanzaba la música, lo que a mí me ha ido evocando junto a la imagen es ese recogimiento sobre uno mismo que se da después de la gran explosión, después de la catástrofe, después de la ira, después del incendio. Todo eso -lo rojo- lo impregna todo, pero ha pasado eventualmente a un segundo plano, del mismo modo que para alguien llega el momento en que sus circunstancias pasan a un segundo plano y sólo cabe decir "déjame llorar". Afuera, el infierno; y, adentro, resguardándose en la medida de lo posible, tan sólo uno mismo y su llanto.
Minimal, no me cuelgues estas cosas que me pongo profunda, jajaja

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