Yo es que no paro de darle vueltas y no entiendo la posición del corte ingles.
Entiendo lo de no querer, crear “malas costumbres” entre los clientes y que se piensen que cada vez que se produzca una mal dimensionamiento de un articulo, esto va ser café para todos.
Entiendo que precisamente por este tema, intenten hacer el proceso de reclamación lo más farragoso posible, para que en los pasos intermedios muchos desistan.
Entiendo que en casos en los que el cliente no tenga la razón, por las dimensiones de la empresa se tenga una amplia experiencia de recursos ya ganados como para tener un flujo de trabajo depurado y con resultados.
Entiendo todas estas cosas, pero los extremos a los que están llegando con el tema de los objetivos, me deja a cuadros.
No intentan ni siquiera disimular, admiten la unilateralidad de las medidas sin ningún sonrojo y recurriendo en todo caso a practicas no demostrables.
Se molestan en informar telefónicamente al cliente de que se saltan sus derechos amparándose en las reglas que les exige su estatus de comerciante, todo esto como resultado de un proceso interno, por que a la hora de la verdad ninguna de esas llamadas tiene validez legal.
Todo esto ocurriendo en el futuro del comercio, tanto por costes como por penetración en el mercado.
Defecan literalmente en la seguridad jurídica del cliente, en una rama del comercio que tiene uno de sus mayores frenos en la seguridad en los pagos, y el tramite de las reclamaciones.
Obligan a sus trabajadores a no seguir procesos lógicos de actuación frente a los posibles contingencias inherentes de tener un negocio de venta online.
Todo esto por… no se, unas perdidas por objetivo de unos 100 o 200 euros.
No lo entiendo y desde luego ya a estas alturas no es problema de despachos, es una declaración de intenciones.
Yo por mi parte no pienso dejar que mis derechos se salten a la torera y si lo hacen por lo menos que me lo diga alguien ajeno al conflicto.
Cada vez que me acuerdo de mi conversación de ayer con la encargada de la atención al cliente de la web del corte ingles, y mi argumentación diciéndole que siguiendo las directrices del corte ingles y su metodología ante un contrato establecido entre comercio y cliente, yo tenia derecho unilateralmente a cambiar el importe de mis compras y los plazos de los correspondientes recibos, y que en caso de no aceptar
El Corte Inglés mis normas procedía a cancelar la compra, por que en caso contrario mi banco me podía sancionar si utilizaba la tarjeta del corte ingles.
A lo que ella se queda en silencio, y termina diciendo que eso era motivo de denuncia por incumplimiento de contrato.
Jajajaja.
En fin.
Marcadores