Yo creo que el verdadero intrusismo es el del tio que se compra lo último en tecnología, se da de alta en la SS y en Hacienda o lo que haga falta y sin tener ni idea de la profesión, monta el chiringuito. Estos son los que provocan que sus clientes, la próxima vez, vayan en busca de cualquier aficionado, que les dará el mismo resultado por mucho menos (cuando no gratis).
Pero tengo muy claro que ninguno (bueno, poquisimos) de los aficionados que hay por aquí, puedan igualar la experiencia de un auténtico profesional que se chupa dos bodas cada semana, y que lo lleva haciendo n años. No se trata únicamente de hacer fotos fantásticas, la mayoría de los novios (creo) no buscan la megaoriginalidad y unos efectos superartísticos, lo principal es salir guapos y que queden reflejados todos los momentos importantes.
El fotógrafo que cubrió mi boda no se limitó a sacar fotos, y desde luego, no era mi mujer la que le iba arrastrando 'ahora con mis compis' 'ahora con las del insti'... antes de la boda se preocupó de saber lo que espérabamos, y, durante la ceremonia, fue casi el director de la celebración, era él el que iba indicando 'ahora entras tú', 'ahora aquí', 'nos falta aquel grupo'...
Yo también he cubierto alguna cosilla, y considero que no lo quito el pan a nadie porque ese amigo tenía claro que no se iba a gastar la pasta en un fotógrafo profesional. Desde luego le advertí: si en el momento en que el cura le tira el agua al peque, yo no estoy bien situado, o meto la pata con algún ajuste, te quedas sin recuerdo para siempre... allá él. Y por supuesto que quedó encantado con el resultado, solo faltaría que después de la currada que eso supone, pusiera pegas... se come las fotos una a una.




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