Pues la verdad es que yo no estoy a favor del tabaco (aunque respeto a los que si lo están), por eso no lo probé. Tampoco el olor era malo, es hierba y el aroma no repele como el tabaco normal con sus venenos añadidos.
nos dijo que repele a los mosquitos y también nos dijo que comer eso alivia el estomago de la malaria, de hecho demostró que se puede comer, aunque sencillamente probó un poquito ninguno de los presentes quisimos probar...
También haciendo un hueco en medio de las boñigas uno se puede acostar en la noche y las fieras no te atacan y estas protegido de ser comido por alguna de ellas (no se cuan cierto puede ser eso, desde luego yo dormí en
tienda de campaña y con vigilancia exterior en la noche...
Toda una experiencia, la verdad es que me encantaría repetir...
Marcadores