A mí las historias paralelas a tu relato me dan un poco igual… como si el vecino tiene una hija cuyo sobrino está embarazado y tiene un cuñada que chupa limones y vende queso en la puerta de una iglesia protestante...
(Incluso por aquí se dan muchos casos que piden consejo y la cámara ya la compraron… otros se van y dejan de contestar… otros ponen más excusas que un Rey Mago al betún….) allá películas…. lo importante en este caso es el equipo; punto.
A lo que aludo es que cuando se compra una cámara de segunda mano/mercado paralelo con tanta celeridad como has relatado da igual quien sea el vendedor/vendedora/tienda/negocio o particular, etc… lo que hay que hacer siempre es plantear la situación para tu beneficio y defensa, y, sopesar una serie de cosas básicas para asegurarse de que el cacharro en cuestión tenga unas garantías…
... garantías que permitan la durabilidad de lo que el comprador vaya a adquirir… y todo eso independientemente de la historia que ‘cuente’ el vendedor, ya sea por táctica o no...
Por mi experiencia hay una prueba más que evidencial que una cámara con 8.000 obturaciones y cuatro baterías en su haber es una cámara más que candidata a ser revisada, cuanto menos…. Mínimo comprobar con un programa sería básico a la hora de hacer acto revisable... cosa distinta es que no lo hagas.... incluso haciéndolo la garantía descansaría en el trato final de las dos partes... sobre todo por la tuya.
Mejor aconsejar para sumar... como así se espera del que por aquí lo solicite...
Sea como fuere... SALUD
Marcadores