Yo lo tuve sin quitar de la cámara casi un año.

Lo cambié hace pocos meses por el 1.4. Me arrepentí al poco.

Para mí no hay diferencia apreciable. No merece la pena el cambio o gastar más en el 1.4.

Es alucinante llevarlo en la cámara (era un 20D). Parece que sólo llevas el cuerpo.

Ni lo dudes.


Saludos.