Cuando abrazo a los hijos de mis hijos
por todos conocidos como nietos,
me veo cuando yo mismo era niño
Esmirriado, inquieto, con mis juegos.
Difícil encontrar los adjetivos
y nombrar a esos seres tan hermosos
un regalo de Dios para gozar
Y captar el sentido de la vida.
Ser abuelo, cosa extraordinaria,
Al fin comprende uno el universo
como revelación iluminada,
A través del cariño de los nietos.
Ahí se entiende como la vida sigue,
y que nunca jamás se detendrá
Y que el amor que siempre se persigue
en los seres cercanos lo hallarás.
Soy un abuelo, tengo la experiencia
Y me siento logrado en esta vida,
Comprendö a los hijos de mis hijos,
les tengo una paciencia infinita...
Vincent.
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