Hay que vivirla, sí, al menos una vez en la vida, o mejor aún toda la vida. La berrea del ciervo en el monte mediterráneo. Espectáculo sin igual, que conmueve y emociona, nunca indiferente para nadie. Pero en este monte mediterráneo de las sierras meridionales, porque en las selvas septentrionales, frías, monótonas, monocolores en verde... ya sería otra cosa...
Compañero talaverano, las rañas de Cíjara saben mucho de mis disparos...
50D (Toki 11-16+Tamron 17-50+CanonEF 50 f/1.8+CanonEF 28 f/2.8) + objetivos manuales
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