Este es un sistema de subastas muy particular, el dinero lo ganan antes, mediante la facturación de las llamadas que hacen los postores. No se trata de una subasta normal en la que quien puja más se lleva el objeto, sino que aquí se lo lleva el que consigue hacer la última puja. Total, tienes todos los números para gastarte un dinero pujando, y que al final no te lleves la cámara. El valor de la cámara lo habrán pagado entre todos los pujadores. Por eso el que se la lleva la consigue a un precio ridículo. Es como otra forma de loteria...







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