Aplicando el refrán: "caballo grande ande o no ande", al público le gusta ver las cosas en grandes antes de ver algo pequeño que casi no se aprecia. Antes, la fotografía en gran formato no se estilaba (¿quién tenía en su laboratorio una ampliadora mayor de 30x40cm?) y casi todo se hacía en pequeño formato (además que no estaba contemplado poner una fotografía para decorar una pared; para eso estaban los cuadros al óleo). Ahora cualquiera se pone una foto en gran formato en su pared (cualquiera es un "artista" con su cámara de fotos). Si mezclamos el pasado con el presente es donde vienen las cosas raras de las que hablaba FOTOPACO: una foto superampliada digitalmente tiene grano por todas partes, desenfoques... todos los defectos que quieras que antes no tenía (bueno, tenía pero en pequeño no se apreciaba) y eso que la foto es la misma, pero la hemos sacado de contexto (no creo que una foto por tener grano sea de mala calidad comparada con una foto "perfecta" de cámara digital de tropecientos megapíxeles). Es la misma foto pero modernizada. Está claro que la foto ya no es la original pero es una reproducción, y muchas veces las reproducciones son la única manera de acercar al gran público cosas que se podrían haber perdido de no haberlas recuperado digitalmente. Y si así logramos recordar la obra de un fotógrafo... pues bienvenida seas reproducción digital.
"Una imagen vale más que mil palabras" (y si te pagan bien por ella, ni te cuento…)
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