No estoy de acuerdo.
Tú mismo dicen que son superprofesionales. No te tratan como a una basura. Te tratan correctamente, como a un cliente. Y para ellos, un cliente que va a comprar un simple filtro es igual a otro que se va a dejar 6000 dólares en cristalitos.
Y es como debe de ser.
Tampoco te regalan nada por la cara. Ni un filtrito, ni una batería, ni nada de nada, por mucho dinero que te gastes.
A cambio de eso, te atiende siempre un tío que sabe lo que tiene entre manos, que no te intenta vender lo más caro, y que te da los consejos que necesites de manera desinteresada, además de tener en stock todo lo imaginable.
Quizás tú prefieras a un borde que te atiende como si te hiciera un favor, pasándote por las narices que tú NO eres profesional, como él, que además te está engañando porque no tiene en stock lo que pides (véase Fotobbom en Madrid), o a un simpático chavalito que se limita a leer lo que pone en la caja cuando le haces una consulta, porque no tiene ni idea de fotografía (véase, ECI)
Eso es lo que tenemos aquí.
Yo, por mi parte, cuando voy a una
tienda de foto, no voy, ni a que me saquen una alfombra roja si me voy a dejar una pasta, ni a regatear el precio o un regalo con el dependiente.
En Madrid, Fotoocasión o Ópticas Roma se acercan, pero son la excepción.
Marcadores