No me gusta el punto de luz dirigido directamente al observador, porque desequilibra las dos mitades del rostro, haciendo que el ojo más claro parezca más pequeño que el otro, queda mucho mejor la parte de la cara que tiene más contraste.
Si tapas la media cara iluminada y te imaginas el rostro entero, se intuye mucho más contundente que si tapas la media cara "no tan iluminada" y te imaginas todo el rostro iluminado, que queda mucho más blando y poco definido.
Esa mirada no se merece que la borren con un falso brillo añadido...





Responder Citando



Marcadores