No todos los objetivos L son resistentes a polvo y salpicaduras, eso lo primero, el EF 135 f/2 L no lo es, por ejemplo.
Sellados, ninguno, no resisten una inmersión, ni la cámara tampoco.
El cometido de la junta es procurar cierta estanqueidad entre la lente y la cámara frente a polvo y salpicaduras, aunque la lente en sí no lo sea totalmente.
Si el agua no entra por la unión pero sí por dentro del objetivo la cámara se estropeará igualmente.
Fifteen men on the dead man’s chest, Yo, ho, ho, and a bottle of rum!
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