Tienes que calibrar el blanco, el color del gris y la gamma como con cualquier monitor, salvo que confíes en que viene suficiente bien de fábrica. Luego hacer un perfil ICC que guarde cómo se comporta el monitor tras calibrar.
Lo que pasa con los monitores sRGB es que si suponemos muy suponiendo que el contenido que se va a ver en esa pantalla es sRGB y (simplificando) el monitor tiene el color blanco que buscas, no tiene colorines en la escala de grises y la gamma es mas o menos 2.2, el contenido coincide con el comportamiento del monitor y todo esto de la gestión de color te lo saltas: el numerito RGB de la foto se envia tal cual al monitor.
Que no es tu caso.
Si no puedes verlo y no sabes usar un mínimo de gestión de color es absurdo revelar en AdobeRGB, hazlo en sRGB.
Si al menos tuvieras calibrado y perfilado el monitor, hay muchos monitores sRGB normales cuyos primarios verde y rojo están un pelín mas saturados que los de sRGB y con la gestión de color adecuada podrías "ver" algunos naranjas imprimibles de AdobeRGB. Pero no es tu caso.
En resumen: si confías en que el monitor viene bien de fábrica en gris y blanco, asigna el perfil ICC/ICM por defecto del driver (Windows) o el que se crea al conectarlo (macOS) y trabaja sólo en sRGB. Uso de monitor normal y corriente de toda la vida.


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