Lo primero de todo es que el cielo no esté quemado. Para no quemarlo, hay que medirlo puntualmente (lo más puntualmente que puedas, ya que la 350D no es muy "puntual") compensando +2 (aprox.) si disparas en semiautomático, apuntando a las luces que se quiere que vayan a tener detalle. Lo malo de este método es que el resto suele salir subexpuesto.
En el postproceso, se selecciona el cielo y se crea una capa de curvas en modo luminosidad, con una máscara de capa que se corresponderá con la selección que has hecho.
Se manipulan las curvas para aumentar el contraste como más interese, sin pasarse mucho y dejar el cielo poco real.
Luego hay que levantar las sombras con otra capa de curvas trabajando al contrario.
Alternativamente, usando trípode, se puede realizar una doble exposición y trabajar cada una en una capa, con su máscara. O una exposición múltiple y usar la facilidad HDR del PS.
También puedes usar un filtro degradado neutro en el momento de tirar la foto para compensar el brillo del cielo.


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