Es cierto que muchas fotos no podrían hacerse de tener que preparar un trípode con su pletina milimétrica, el autodisparador, el flash,... Pero si queremos calidad necesitaremos, la mayoría de las veces, de algún medio de estabilización de la cámara.
A mí me va bastante bien una solución intermedia. Voy con el trípode al hombro y la cámara montada en él y a la hora de fotografiar acostumbro a estirar una sola pata a modo de monopie. Si tengo más tiempo, puedo extender el trípode con sus tres patas o, en el otro extremo, puedo también disparar a pulso.
Es un sistema flexible y versátil que soluciona la mayoría de las situaciones.
EOS 5D Mark II, Samyang 14 f2.8, EF 17-40 L f4.0, EF 50 f1.4, EF 24-105 L f4.0, EF 70-200 IS L f4.0, Extender 1.4II, EF 100 f2.8 Macro IS L, Speedlite 430ex...
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